¡Mi pareja es muy fría y distante!

Un caso muy parecido a la realidad 

Ana siente que es una persona muy emotiva y que su pareja (Carlos) casi no muestra sus emociones. Estas diferencias entre ambos le hacen sentir que su pareja es fría y en ocasiones falsa, como si no estuviera presente. Muchas veces no tiene la menor idea de lo que Carlos está pensando o sintiendo. Se siente frustrada con esas diferencias. Esto ocasiona también que no se sienta valorada ni querida, puesto que él no suele mostrar mucho afecto o cariño.

Carlos siente que Ana es muy emotiva y que a él le dicen que es “muy frío”. Esta diferencia entre ellos le hace sentir que su pareja es exagerada y que pierde el control en ocasiones, tal vez Ana sea muy sensible. Piensa que ser racional es la mejor forma de manejar las emociones y situaciones difíciles, y que no sirve de nada volverse “emotivo”. Sin embargo Ana le sigue recordando que no la comprende y le dice que se siente emocionalmente desconectada.

De “frialdad” a amenaza de separación 

En muchas ocasiones puedo observar a parejas que tienen este dilema. Alguno de los dos (no importando si es el hombre o la mujer) se siente desconectado emocionalmente del otro, y se queja de que sea muy “frío”.

Cuando las quejas se vuelven constantes, los conflictos escalan haciendo que uno de los dos se vaya de la habitación regularmente y no puedan dialogar calmados, o cuando alguno o ambos “tiran la toalla” y deciden simplemente vivir una vida paralela, desconectados, es cuando el problema se vuelve más grave y aparece la amenaza de la separación. Normalmente deben pasar varios años antes de que se acumule todo esta frustración y se llegue a este punto sin embargo si puede ser muy peligroso el no tratar este problema desde antes.

¿Por qué a una persona le puede costar tanto expresar sus emociones?

Voy a responder esta pregunta en varios incisos: A, B y C.

A. Debido a su historia familiar.  Cada familia tiene su propia cultura y “filosofía emocional”. Lastimosamente, muchos somos educados bajo una filosofía emocional que no nos ayuda a expresarnos y a lidiar con nuestras emociones. (y claro, nuestros padres vivieron su propia filosofía emocional de sus padres, es una cadena que debe de ser consciente para romperse o continuarse)

Según John Gottman existen 4 tipos de filosofía emocional, es decir, formas en las que lidiamos con las emociones.  Estas son:

  1. Los que ignoran o descartan las emociones: este tipo de familias tiende a esconder las emociones, especialmente las negativas y como no las reconocen, los miembros no pueden ofrecer guía en cuanto a cómo lidiar con ellas. Los miembros de todas formas vivirán diferentes emociones, pero como no se sentirán animados a mostrarlas, las llevarán en silencio o en medio de la indiferencia.  Las lágrimas pasan de largo, las quejas se ignoran y los miedos se minimizan o se tratan como burla. Las personas pueden adoptar esta postura por muchas razones. Por ejemplo:
    • Miedo a que las emociones se salgan de control: esto tiene que ver con el miedo de que si se enfocan en las emociones, éstas no se podrán dominar. Se preocupan que el enojo, el miedo o la tristeza los puedan abrumar y pierdan el control, llevándolos a resultados catastróficos.  El enojo puede resultar en agresión y alguien puede terminar herido. La tristeza puede llegar a ser tan profunda e implacable que nunca se encuentre la salida y se convierta en depresión. El miedo puede convertirse en terror y no habría escape. Por estos temores, cuando un familiar se acerca a otro mostrando aunque sea un poco de cualquiera de estas emociones, los miembros se alejan.
    • Presión por resolver los problemas: Otras personas se alejan de las emociones negativas porque se sienten totalmente responsables de resolver todos los problemas que estén causando estas emociones. Cuando sienten que no pueden resolver el problema prefiere ignorar la emoción del otro  para evitar sentirse culpable o frustrado.
    • Creencia que las emociones significan peligro: Otras personas ignoran las emociones porque creen que son peligrosas y que mientras más las sentimos, peor estaremos. Su estrategia es tratar de convertir las emociones negativas en positivas lo mas rápido posible, sin embargo esta táctica tiene grandes desventajas. Cuando un miembro de la familia minimiza constantemente las emociones negativas de la otra persona, eventualmente ésta deja de acudir a estos familiares para sentir apoyo emocional. De esta manera se pierden momentos de conexión e intimidad. Estas personas dan el mensaje de “no estoy disponible” cuando los demás los necesitan.
  2. Los que reprueban las emociones: estos familiares son parecidos a los que ignoran en la creencia que las personas deberían de mantener las emociones escondidas pero los miembros de estas familias van mas allá, son agresivos y críticos hacia aquellos que expresan emociones  negativas. Se sienten hostiles ante aquellos que muestran enojo, tristeza y miedo.                                                              Por ejemplo:
    • Familiar Expresando emociones:”Estoy agobiado, no sé que hacer, ya no aguanto”
    • Familiar Reprobando emociones: “No voy dirigirte la palabra hasta que dejes de hablar así”.         
    • Familiar Expresando emociones: (Llorando) “es que ya no puedo mas…”
    • Familiar Reprobando emociones: “Si no haces las cosas a tu manera, lo único que puedes hacer es llorar. ¿Así es como vas a resolver las cosas?” (Piensa que el otro le está tratando de manipular, o está haciendo un berrinche para salirse con la suya)
    • Familiar Expresando emociones: “Es que me siento tan triste…”
    • Familiar Reprobando emociones: “Bueno, ya estuviste triste todo un día. No puedes seguir así. Levántate del sillón y pon una buena cara. Debes seguir con tu vida” (Piensa que las emociones deben tener una fecha límite)
    •   Las personas que reprueban emociones no reflexionan en el hecho que pueden aceptar las emociones del otro y entenderlas sin tener que estar de acuerdo.   Simplemente desaprueban las emociones negativas piensan que éstas son toxicas, incontrolables y abrumadoras.Estas familias se privan de la oportunidad de aprender a lidiar con las emociones y a conectarse emocionalmente con el otro.
  3. Entrenadores de emociones (Coaching): este tipo de familias aceptan la expresión de todas emociones incluyendo el enojo, la tristeza y el miedo. En estos momentos emocionales, las familias se ayudan los unos a los a otros a resolver problemas y lidiar con emociones difíciles. También ponen límites si la expresión de la emoción sobrepasa las reglas permitidas, sin embargo siempre consideran que la expresión de emociones puede ser un momento de aprendizaje y conexión.
  4. “Laisser faire” o “Dejar-hacer”: esta categoría es similar a la del “coaching” en el sentido que la expresión de emociones es permitida y animada, sin embargo los miembros de ésta no se guían unos a otros para lidiar con las emociones, en vez de eso, solo esperan que las emociones pasen. Les hace falta incorporar pasos para entrenarse unos a otros en calmarse o resolver los problemas. No aprenden a regular las emociones. Cuando están tristes pueden llegar a estar deprimidos o cuando están enojados pueden llegar a la agresión.

Tres monos sabios

B. Debido a la cultura

Además de experimentar cada uno la filosofía emocional del hogar, ambos sexos tienen limitaciones culturales y de la  sociedad para evitar mostrar algunas emociones.

Para los hombres: éstos tienen una inmensa prohibición de la sociedad de mostrar un gran rango de sentimientos para no verse débiles o “femeninos”. Frases cómo “Los niños no lloran” o “Estás temblando como una niña”, “Sé un hombre”, “Sé macho y enfréntate”.

Para las mujeres: éstas tienen “permiso” de mostrar muchas más emociones que los hombres, a excepción de una: el enojo (o agresividad). Se piensa que no es propio de una mujer el mostrar agresividad, mientras que en el hombre se percibe como natural.

C. Debido a su historia personal u otros. 

Vergüenza: A veces evitan mostrar las emociones porque se sienten avergonzados de lo que sienten y por ello no quieren compartir su experiencia con otros.

Evitar cargas: No desean cargar a otros con sus “problemas emocionales”, pueden pensar que sus emociones no importan, que los demás no querrán oírlas o que no merecen ese tipo de atención.

Falta de vocabulario: después de toda una vida sin hablar sobre las emociones, a algunas personas les falta en realidad palabras para describir lo que sienten.

Privacidad: por personalidad y/o experiencias negativas anteriores, algunas personas suelen ser extremadamente privadas y tienden a lidiar con las emociones solos.

Después de estas tres explicaciones creo que tienes una idea más clara de por qué a una persona le puede costar mostrar sus emociones.

Piensa en tu pareja.

-¿Sabes qué tipo de “filosofía emocional” vivió en su hogar?

-¿Se vió influido/a claramente por la prohibición de la sociedad?

-¿Puede tener alguna otra razón de las enumeradas bajo “historia personal u otros”?

 La primera clave para lidiar con una pareja que no muestra emociones, es conocer su historia y entender de dónde viene su inclinación a limitar su expresión. 

Si entiendes esto, puedes ser más abierto/a y empático. También te ayudará a no tomarte personal su forma de ser.

Por otro lado, es importante reconocer que la expresión de emociones es beneficiosa y que éstas existen por una buena razón.

¿Por qué son valiosas las emociones “negativas”?

Enojo: es una fuerza creadora y que motiva. También ayuda a poner límites.

Tristeza: es una señal que una persona necesita hacer algunos cambios positivos en su vida. Ayuda a reflexionar.

Miedo: ayuda a protegerse y a tomar decisiones.

Ninguna emoción es “mala”

Siempre es importante recordar que nada de lo que podamos sentir está “mal” o “incorrecto”.

Ahora, si tenemos emociones abrumadores como tristeza o enojo constantes, sí necesitamos regularlas, sin embargo eso no quiere decir nada malo de nosotros. Usemos las emociones como una guía en vez de ir en contra de ellas.

Lo único que se puede considerar correcto o incorrecto es la forma en cómo las expresamos.

Todas las emociones tienen una razon

¿Qué pasa con las emociones positivas y las expresiones de afecto?

A algunas personas también les cuesta expresar las emociones que llamamos “positivas”.

El amor, el cariño,  la ternura, la esperanza, son emociones o sentimientos que también pueden quedarse en el baúl.

Por la misma sociedad, a algunos hombres les puede costar mostrar ternura o cariño, por temor a ser percibidos como demasiado “femeninos”, en especial frente a otros compañeros.  Por otro lado, si una persona no ha vivido naturalmente en su familia constantes expresiones de afecto, también puede que necesite adaptarse a las nuevas expresiones de cariño.

Vale la pena observar diferencias culturales. Hay círculos sociales, países y costumbres en donde las expresiones de afecto son más naturales y en otras donde se valora más la racionalidad y discreción.

En otras ocasiones lo que puede pasar es que se sienta miedo a ser vulnerable, el decir “te amo” o “te quiero” lo hace a uno exponerse a sufrir en el futuro. Especialmente si han habido abandonos  fuertes o separaciones dolorosas,  las defensas son formas en cómo nos amparamos contra las amenazas, en este caso, la amenaza de perder al ser querido.

Existe otra razón por la cuál las personas sean poco expresivas de afecto y cariño, esto es, cuando las relaciones están desgastadas y se encuentran problemas estancados que hacen que se distancien unos de otros.  Heridas pasadas, infidelidades, poca confianza, etc. Sin embargo este tema queda fuera de nuestro objetivo y será material para otro post. (Si crees que éste es uno de los problemas, tal vez te ayude bajar la guía para superar la crisis en pareja.)

¿Cómo se puede mejorar la diferencia de “filosofía emocional”?

Comprende a tu pareja. Como ya mencioné anteriormente, un paso importantísimo es entender de dónde viene la actitud de tu pareja. Qué creencias tiene acerca de la expresión de emociones. Necesitas adentrarte al mundo interior de tu ser querido. Sólo con entender el punto de vista de cada uno, los roces y los malos entendidos serán menos frecuentes y podrás acercarte realmente.

Por lo tanto puedes pensar de esta manera: “Aún me duele que mi pareja no se pueda abrir,  entiendo por qué le cuesta y eso me reconforta. Sé que no es personal.” 

Exprésate. De la misma manera es esencial que tu pareja entienda lo que a para ti significa la expresión de emociones. Por qué es importante y cómo te sientes acerca de ello. Es necesario que lo comuniques de una forma suave, clara y evitando las críticas o los señalamientos. Hazlo lo antes posible.

Por lo tanto expresarlo de esta manera: “El hablar los sentimientos en el día a día me hace sentirme más cercano/a,  si no tengo ésto, me es dificil conectarme. Me gustaría que pudiéramos hablar más sobre lo que sentimos y que me escuches cuando yo lo hago. No necesitas resolver el problema, no lo hablo para que tú hagas algo específicamente, sólo me ayuda que me escuches y me comprendas. Tampoco necesitas estar de acuerdo con todo lo que siento, yo entiendo que cada uno tienes propias opiniones, sin embargo, el hecho que me escuches y sepas qué me pasa, me hace sentirme más unida y apoyada “. 

Míralo con perspectiva. Es importante tratar la diferencia en filosofía de emociones como un problema perpetuo, es decir un problema que no tiene solución definitiva. Los problemas perpetuos tienen que ver con diferencias de carácter o estilos de vida, entre otros. No los vamos a solucionar pero sí podemos hacer que no afecte significativamente  a la relación. Se tratan con sentido del humor, aceptación, entendimiento del mundo interior del otro y pequeños acuerdos.

Por lo tanto puedes pensar de esta manera: “Mi pareja es distinta a mí, por una razón no le gusta o no se siente cómodo mostrando sus emociones. Esto es algo que no vamos a cambiar al 100%, pero sí podemos entender de corazón por qué estamos cada uno en esta posición y haremos lo posible para acercarnos aún teniendo esta diferencia”. 

Ve paso a paso.  A veces no llegarán a hablar sobre todas las emociones pero por lo menos pueden dialogar sobre lo que cuesta hablar de las emociones, esto ya será gran parte del camino recorrido que los hará unirse.

Por lo tanto, puedes pensar de esta manera: “Al menos si mi pareja me habla sobre lo que le cuesta decirme “te amo”, o “tengo miedo” yo me daré cuenta que sí experimenta las emociones igual que yo, pero por las razones que hemos discutido sobre su infancia, su historia personal, sus creencias, le es muy difícil abrirse”

Sé tú el modelo. Si a ti se te hace fácil hablar sobre tus emociones, sé tú el modelo, habla de ellas de una forma abierta,  de esta manera estarás dando el primer paso, criticar a la otra persona por no mostrar emociones sólo hará que se cierre más.

Por lo tanto, puedes pensar de esta manera: “En vez de alejarme y cerrarme, o criticarle constantemente, seguiré mostrándole cómo sí es posible expresarle mis emociones y al mismo tiempo no ser ahogado en ellas. Las emociones se pueden procesar y sirven para conectarnos.” 

Mantente atento/a ante las necesidades de tu pareja y no dejes de comunicar las tuyas. A algunas personas se les dificulta expresar las necesidades que tienen porque no están en contacto con sus emociones o les cuesta expresarlas. De nuevo, sé tú el modelo o guía. Habla sobre lo que necesitas enfocándote en tus emociones.

Puedes expresarlo de esta manera: “Cuando tú hablas fuerte yo me pongo nerviosa y la verdad me da miedo. Me recuerda a cuando mi papa/mama me gritaba y me molesta. Por favor, te pido que bajes un poco el tono de tu voz.” o “Desde hace tiempo no hemos salido solos, nos hemos enfocado en los hijos, sin embargo cuando llevamos un rato sin salir me siento de bajón y me da miedo que nos desconectemos, por eso me gustaría que pudiéramos organizar algo al menos cada quince días”. 

Desarrolla un ritual con tu pareja. Los rituales son diferentes a los hábitos. Por ejemplo, cepillarte los dientes es un hábito ya que no significa nada en sí mismo. Los rituales son actos repetitivos que tienen un significado detrás. Dar un beso o un abrazo por la mañana, preparar el desayuno juntos, salir una vez por semana. Todos estos son rituales que pueden significar el amor que ambos se tienen. Desarrollen activamente un ritual, para llenar esa “cuenta bancaria emocional”.

Por lo tanto puedes pensar de esta manera: “Cada mañana que preparamos el desayuno juntos o esos quince minutos que nos quedamos por la noche charlando en la cama antes de dormir, son parte de nuestra tradición, de cómo nos expresamos lo que sentimos el uno por el otro”. 

Es importante que trabajen ambos activamente en no desconectarse emocionalmente, ya que al no sentirse unidos las peleas se estancan y la confianza mutua o compromiso bajan.

En resumen, si estás sufriendo porque tu pareja es fría o distante, acércate a ella, indaga de forma suave de donde viene su comportamiento y cuál es la filosofía emocional con la que creció. Aprende sobre otras razones por las que se le puede hacer difícil la expresión de sus vivencias. Utiliza el humor, la aceptación y los pequeños acuerdos para lidiar con esta diferencia de personalidad. Asegúrate que tu pareja entienda cuán importante es sentirte escuchado/a, querido/a  y conectado. Evita las críticas y los señalamientos y modela cómo es expresar las emociones sin ahogarse ni perder el control. Es muy probable que siguiendo estos pasos ambos puedan sentirse más conectados, cercanos y encuentren rituales diarios o periódicos que los hagan sentirse unidos.

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Autor: 
nataliagurdian