¿El apego es bueno o malo?

He decidido escribir este post para aclararme a mi misma y en el proceso, aclarar a todo aquel que se pregunte sobre la naturaleza del apego y la dependencia. ¿El apego es bueno o no? ¿La dependencia es buena o no?

Hay autores que dicen que el apego es normal y deseable. Otros dirán que el apego no es deseable y es la causa de sufrimiento.

Que gran confusión puede traer esto al intentar aplicar lo que dicen diferentes autores y filosofías en nuestras relaciones.

¿Deberíamos de ser siempre independientes? ¿Está mal extrañar a alguien o querer una relación? ¿Existe un apego sano o todo apego es problemático? ¿Que significa apegarse “sanamente”?

Para ayudar a aclararnos, me gustaría que diferenciáramos las tres grandes “corrientes” que hablan sobre el tema del apego y la dependencia. Estas a veces parecen contradictorias, pero vamos a ver que no los son.

Voy a mencionar los estudios del apego, de la co-dependencia y el Budismo.

Los estudios del apego en la psicología (con el aporte de la neurosciencia)

El apego es una conexión emocional entre un niño y su cuidador que se da para que el niño pueda sobrevivir y desarrollarse emocionalmente. Muchos estudios han demostrado que la falta de un apego seguro es dañino para el desarrollo de cualquier niño. Todos los bebes y niños necesitan desarrollar vínculos seguros con sus cuidadores.

Los investigadores como Hazan y Shaver, encontraron en 1980, que el apego no se desvanece en la niñez o adolescencia, sino que sirve como motivador principal en las relaciones adultas. Además demuestran que el apego en la niñez sirve de “guía interna” en las relaciones adultas.

Desde esta perspectiva, el apego es una conexión emocional que todos necesitamos y buscamos. El apego puede ser seguro o inseguro. El apego inseguro se divide en apego ansioso, apego evasivo o desorganizado.

Los estudios de la co-dependencia en la psicología:

La co-dependencia surgió en el ámbito de las adiciones y ha llegado a desarrollarse ampliamente gracias a autores como Melody Beattie y Pia Mellody.

Es un término que ha llegado a ser universalmente conocido para describir la dependencia no sana entre dos personas o una persona adicta a alguna sustancia.

La filosofía Budista y otras filosofías espirituales (que hablan del desapego)

El Budismo es un camino de práctica y desarrollo espiritual que nos lleva a darnos cuenta de la verdadera naturaleza de la realidad. Los budistas practican la meditación como uno de los medios para desarrollar cualidades como el darse cuenta (awareness), generosidad, compasión y sabiduría. Su fin último es el fin del sufrimiento.

¿El apego es bueno o malo? 

Desde la filosofía Budista, el apego nos lleva al sufrimiento. Desde la psicología, el apego es natural y el apego seguro es deseable.

El truco es ver que no es una contradicción, sino que el lenguaje es engañoso.

La psicología lo llama apego ansioso o co-dependencia, y la filosofía budista lo llama apego. 

Veamos las definiciones de cada uno:

Apego ansioso

Debido al temperamento, genética y, (con más peso), al estilo de crianza,  las personas con apego ansioso sienten una desconfianza base ante los demás,  perciben que éstos no van a poder satisfacer sus necesidades emocionales y al mismo tiempo se aferran a sus relaciones.  Tienen mucha ansiedad cuando sus parejas no están física o emocionalmente disponibles. Muchas veces utilizan el enojo, la protesta, los celos y el control con el objetivo de buscar proximidad y afirmación. Se suelen obsesionar y preocupar mucho por sus relaciones hasta el punto en que pierden contacto con ellos/ellas mismas.

Co-dependencia

(Definición de Melody Beattie) “Una persona codependiente es alguien que cree,  que su felicidad deriva de una persona o personas en particular y eventualmente se vuelve obsesionada en controlar el comportamiento del otro al que cree que le hace feliz y por lo tanto mantienen relaciones con adictos de drogas u alcohol.” … “Los codependientes pueden ser asfixiantes, aferrados y necesitados, tanto que nos llenan de una amabilidad excesiva, a morir, y tratan de complacer (…)” .

Apego

La meta de la filosofía budista es terminar con el sufrimiento. Y el sufrimiento está causado por el deseo (no cualquier deseo, si no aquel deseo del cual sentimos que depende nuestra felicidad)  y el aferrarse o apegarse a éste. Esto dirigido a cosas, situaciones, experiencias y personas. Cuando el deseo se vuelve excesivo, se convierte en un anhelo o ansia. El aferrarse o apegarse se da cuando no podemos renunciar o dejar ir ese deseo. El apego es causa de sufrimiento. 

Aunque no son idénticas, las tres definiciones se parecen mucho: el apego espiritual, el apego ansioso y la co-dependencia de la psicología. Las tres hablan de ansiedad y un aferrarse al otro de una manera que causa sufrimiento.

¿Cuál es la solución para cada una de las definiciones?
La solución según la psicología del apego

Apego seguro en vez de apego ansioso: una persona con apego seguro, ha tenido padres o cuidadores emocionalmente accesibles, que han respondido a sus necesidades de forma consistente, además de un temperamento y genética favorables. Por lo tanto, llevan en su interior un “mapa virtual” de sus figuras de apego el resto de sus vidas. Sienten que el mundo y las demás personas son confiables, que ellos son dignos de amor y se sienten cómodos tanto en la independencia como en la dependencia.

Manejan de una manera sana las separaciones y el duelo, saben cortar con las relaciones que no les sirven y también saben cómo ser vulnerables y abrirse emocionalmente ante otros sin sentirse amenazados. Son mas resilientes ante las dificultades. No suelen ser controladores, ni celosos, ni manipuladores con los demás. No lo necesitan.

Mientras mas apego seguro haya, mas capacidad para ser independientes y salir a explorar al mundo, porque hay una sensación de seguridad interna y externa.

Por supuesto, las personas que no hayan tenido un apego seguro de la niñez pueden formar un apego seguro en la adultez, trabajando en la conexión con ellos mismos y creando un espacio seguro dentro, fomentando la auto observación y la compasión consigo mismos, resolviendo heridas traumáticas del pasado que están llevando al presente, practicando la regulación emocional, la meditación, el mindfulness, habilidades de apego seguro como la respuesta emocional, disponibilidad y accesibilidad ante el otro. También buscando la conexión con otras personas seguras. (Entre otros)

La solución según la psicología de la co-dependencia

De Co-dependiente a Inter-dependiente: las personas inter-dependientes no consideran la dependencia como mala, sino que natural. Todos dependemos de otros hasta cierto punto, sin embargo los inter-dependendientes mantienen siempre su identidad separada de su relación, no se pierden ellos mismos. Saben cómo poner límites en sus interacciones y se alejan de lo que no es sano.

Una persona inter-dependiente seguirá invirtiendo y creciendo en todas sus áreas de vida: social, profesional, personal, espiritual. A diferencia de la persona co-dependiente, que centrará su vida en la pareja y entrará en desequilibrio en sus otras áreas.

Dos personas inter-dependientes en una relación son personas seguras, que se relacionan la una con la otra de una forma balanceada, sin comprometer sus valores o sacrificarse sin medida.

El camino a la inter-dependencia se da aprendiendo a amarse y cuidarse a uno mismo, a no negar las necesidades propias, a tomar responsabilidad de la vida y acciones propias, a descubrir los propios estados emocionales y saber como regularlos, saber cómo establecer límites y decir no, a aprender a recibir además de dar. (Entre otros)

La solución desde el Budismo y las prácticas espirituales

Desapego en vez de apego: el camino al desapego espiritual se da mediante la práctica de la compasión hacia uno mismo y los demás. La práctica de la meditación y aceptación. La práctica de la auto-observación. La reflexion sobre la naturaleza del ser humano, la creación, el sentido de la vida.

El budismo no exige que vivamos solos y apartados, si no que lo contrario, habla siempre del amor puro e incondicional. De la compasión hacia los demás. No está en contra de los deseos en general, si no los deseos a los que nos aferramos porque pensamos que éstos nos traerán la felicidad. La mejor explicación de ello la da en mi opinión, Anthony De Mello en su charla: Redescubriendo la vida. 

Una persona sin apego desde la perspectiva budista, no controlará ni exigirá al otro que sea diferente, no será posesivo, no basará su bienestar en su relación.

Conclusión

Yo creo que la sabiduría de las prácticas espirituales y psicológicas es muy parecida (aunque hayan algunas discrepancias).

Todo el tiempo se están intercambiando elementos, por ejemplo, la meditación, el yoga y el mindfulness están siendo cada vez más incorporadas en las terapias psicológicas. Los autores mayormente espirituales como la genial Tara Brach, habla también sobre los estudios del apego en psicología. El psiquiatra Daniel Siegel ha encontrado que la misma parte del cerebro (la corteza media prefrontal) está más activada y “fuerte” tanto en meditadores como en individuos apegados de forma segura.

Algunas respuestas…

No es malo extrañar a nadie, lo importante es que estés consciente de ello y que no te pierdas a ti mismo, que la ansiedad no nuble tu ser.

No es malo el apego, es natural (desde la psicología). El apego seguro es que nos va a brindar una vida más plena y paradójicamente alguien con esta característica es más independiente. El apego seguro se puede aprender.  Todo el mundo necesita de los demás, y también necesita de estar conectado consigo mismo.

El apego si causa sufrimiento (desde la espiritualidad). Aprendamos a soltar, utilicemos la meditación, cultivemos el darnos cuenta (awareness) y la compasión.

¿Qué camino seguir?

No importa el camino que escojas, todos llevan a la misma sabiduría de raíz. Puedes usar elementos de todas las prácticas y corrientes, lo importante es saber en qué contexto están utilizando cada término.

 

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Autor: 
natalia gurdian