¿Funciona la terapia online?

 Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de relacionarnos, comunicarnos e informarnos. Por ello, ahora es posible realizar una terapia de calidad desde tu casa a través de internet, o por teléfono si lo prefieres.

Desde mi práctica profesional, he podido comprobar que la terapia virtual es una opción para algunas personas que quieren solucionar un problema pero que, por alguna razón o situación de su vida, no pueden asistir a una terapia presencial.  De hecho, para muchas personas, es la única manera de comenzar un proceso que, de otra manera, no hubiera ocurrido.

Así pues, si estás buscando ayuda o asesoramiento con un terapeuta sin trasladarte, más anónimo, inmediato o más económico, la terapia on-line puede ser una solución para ti.

¿Qué es la Terapia On-Line?

Consultar con un terapeuta on-line consiste en realizar una terapia, al igual que se hace de la manera tradicional, utilizando los medios y las posibilidades  que nos ofrecen las nuevas tecnologías. Conviene señalar que el enorme éxito que tienen las redes sociales nos permite hacernos una idea de sus posibilidades, ya que cada vez más personas comparten sus ideas, sentimientos, aficiones, se reúnen, se conocen o encuentran pareja a través de la red.

¿Qué modalidades ofrece la Terapia On-Line?

Teléfono, Skype / FaceTime (Videoconferencia y/o Chat). La atención telefónica permite atender casos a distancia manteniendo una relación cordial y cálida. También existe la posibilidad de realizar la sesión a través de chat escrito.

E-mail. Si te expresas mejor por escrito, tienes algún problema puntual y te gustaría contar con la opinión de un profesional, tienes la opción de enviar un correo electrónico detallando lo que te preocupa. Es importante que reflejes de la forma más extensa y completa posible el motivo de tu consulta ya que así se tienen más pautas para darte una respuesta adaptada a tu demanda. Una vez recibido el mail donde se expresa la consulta, el terapeuta elaborará la respuesta que enviará en un plazo de 24/48 horas.

¿Cómo funciona la Terapia On-Line?

Tras un primer contacto gratuito (vía telefónica, email o whatsapp/chat) con el terapeuta, acuerdas con éste el día y la hora de la primera consulta, así como la modalidad de la misma (teléfono, videoconferencia, chat o email). La duración de la consulta es la misma que en la terapia presencial: entre 50 minutos y 1 hora. Por lo general, el terapeuta te pedirá que realices el ingreso de los honorarios de la sesión on-line entre 48 y 24 horas antes de que tengáis la sesión.

A partir de aquí, se puede optar por varias opciones ya que el iniciar una terapia on-line no quiere decir que siempre tenga que continuar así. Es decir, se puede comenzar con consultas on-line pero, si la situación lo requiere, en cualquier momento se puede cambiar a la modalidad presencial para combinar ambas. De igual manera, se puede ir cambiando la modalidad de terapia on-line (teléfono, videoconferencia, chat o email) según las posibilidades y la manera en la que el usuario se sienta más cómodo.

¿Qué limitaciones tiene la Terapia On-Line?

La principal limitación de la terapia on-line es que, a través del teléfono, chat y email, se pierde varios aspectos que forman parte del lenguaje no verbal (la información visual y auditiva: gestos, miradas, silencios en el chat, movimientos, posturas,…). La pérdida de esta información visual y auditiva puede dificultar la percepción del estado afectivo que la persona tenga. Por ello es necesario un esfuerzo de sinceridad y confianza, para poder conocer sus sentimientos y preocupaciones y así desarrollar el tratamiento de la manera más eficaz. Esta limitación se mitiga, en parte, a través de la consulta por videoconferencia.

Por otro lado, hay que ser conscientes de que el marco en el que se desarrolla la terapia “está” en el ciberespacio. Así, aunque se garantiza el secreto profesional, es más difícil asegurar la confidencialidad debido a las características del medio. Por ejemplo, puede ocurrir que las personas que conviven con el cliente tengan acceso a los emails y documentos de las sesiones, por lo que se recomienda ser cuidadosos con el uso de las contraseñas que permiten acceder a esos contenidos.

¿Cuáles son las ventajas de la Terapia On-Line?

Las ventajas de la terapia on-line son muchas y muy variadas, pero debemos dejar muy claro que la terapia on-line es una herramienta, no un nuevo tipo de terapia, sino una forma de hacer que ésta sea más accesible. Entre las ventajas de elegir este tipo de terapia podemos comentar las siguientes:

Low cost (Ahorro significativo de tiempo y dinero): una de las ventajas de consultar on-line es el ahorro tanto de tiempo como dinero. Este tipo de terapia requiere menos costes en desplazamientos y medios físicos para realizarse, siendo por tanto más económica que la terapia presencial. Tan sólo necesitas un ordenador y conexión a internet, o un teléfono, con lo que te evitas tráfico, atascos, búsqueda de aparcamiento… que en ocasiones hacen que se pierda mucho tiempo.
La reducción de costes en la consulta puede propiciar el aumento de población con posibilidades de recibir asistencia terapéutica, con lo que una mayor población se puede ver beneficiada. Así, jóvenes estudiantes o personas con dificultades de ingresos económicos son poblaciones que se puede beneficiar de este tipo de terapia.

Comodidad: la posibilidad de recibir atención terapéutica encontrándose en su propia casa hace que las personas, normalmente, se sientan más cómodas.
Adaptada a los nuevos tiempos: la aparición de esta terapia nace de la necesidad de adaptar la posibilidad de recibir la terapia necesaria, amoldándose a las nuevas tecnologías y a un ritmo de vida más complejo.

Mayor Accesibilidad y Flexibilidad: para personas que, por el lugar donde viven, por sus horarios o circunstancias vitales no pueden desplazarse en persona a la consulta, la terapia on-line es una oportunidad de recibir ayuda. Esta flexibilidad permite al paciente realizar las sesiones cuando lo desee, sin tener que dejar de hacer otras actividades y manteniendo la discreción, ya que en este caso no hay necesidad de pedir permiso en el trabajo o centro de estudios.
De igual manera, resulta muy útil con aquellas personas con alguna limitación física o psicológica (fobias, temores…) que les impida o dificulte el desplazamiento, o en personas que viajen continuamente.
Conviene señalar que la  terapia on-line puede beneficiar a personas que residen en el extranjero, donde el acceso a un profesional en su propio idioma es difícil. En la actualidad debido a la crisis, se está produciendo un incremento en el número de emigrantes que, en el proceso de integración a la nueva cultura, pueden tener diferentes problemas psicológicos y psicosomáticos: ansiedad, depresión, sentimientos de soledad, insomnio, etc.

Favorece la Discreción y el Anonimato: la posible falta de anonimato quizá sea el culpable de que no te atrevas a dar el primer paso. Aún hoy, en nuestras sociedades modernas, el asistir a terapia, se sigue sintiendo algo acusador o delatante. Por esa razón, el realizar el tratamiento on-line, muchas veces es la opción preferida. Como no hay desplazamiento a ningún lado, nadie tiene porqué saber que está llevando adelante un proceso terapéutico.

Potencia la Apertura y la Deshinibición: si bien a algunas personas les puede resultar más cercana la terapia presencial, a otras les resultará más fácil expresarse o hablar sobre sus preocupaciones a través de la terapia on-line. Esto se debe a que hay pacientes que se sienten menos intimidados que en la terapia presencial al estar en un contexto conocido y seguro como es su casa. No tener un contacto presencial favorece poder hablar sobre temas delicados a algunos pacientes, ya que en el trato cara a cara puede haber resistencia para sacarlos a la luz.

Entonces, ¿Funciona la Terapia On-Line?

Hasta la actualidad hay diferentes estudios que muestran la eficacia de la terapia on-line para pacientes con distintas problemáticas. Algunos de esos estudios son los realizados por: Swinson, R. P. y col. (1995), Alfred Lange y col. (2003), Kessler D. y col (2009) o  Gallego, M.J. y col (2011).

Y, aunque aún queda por profundizar en este campo al tratarse de una novedad, estos estudios concluyen con resultados que avalan la eficacia y el beneficio de este tipo de terapia en personas que presentan las siguientes dificultades:

- En personas con problemas de ansiedad y/o estrés, bajo estado de ánimo, distimia, duelo, baja autoestima…
- Personas con problemas de relación: timidez, agresividad, ira, déficit de asertividad…
- Terapia familiar y de pareja: problemas de comunicación, entrenamiento en solución de problemas, celos, dificultades con los hijos, violencia doméstica, separación, divorcio, etc.
- En personas con disfunciones y/o trastornos sexuales: trastornos del deseo, anorgasmia, problemas de erección, eyaculación precoz, eyaculación retardada…
- En personas con trastornos alimentarios: anorexia, bulimia, obesidad, etc.
- Trastornos del sueño: insomnio, pesadillas, parálisis del sueño, terrores nocturnos…
- Trastornos adictivos: tabaquismo, ludopatía, adiccion a internet, etc.
- En el tratamiento y seguimiento terapéutico en personas: con enfermedades crónicas, en apoyo para la prevención del suicidio, ante la intervención de desastres o accidentes, la reestructuración de pensamientos irracionales, apoyo a enfermedades crónicas, insomnio, relajación, sobrepeso, etc.
- Las terapias on-line son igualmente beneficiosas en psicoterapia infantil, en dificultades como: eneuresis, encopresis, déficit de atención, trastornos del sueño, etc.

En todos estos casos la mejora que se produce, además de por el trabajo terapéutico, es debido a la facilidad en el seguimiento y contacto con el terapeuta a través de la videoconferencia, e-mail, chat o teléfono. Se ha demostrado que el paciente siente, al realizar este tipo de terapia, que el profesional realiza un seguimiento y una atención adecuada, al utilizar medios de comunicación que hasta ahora en la terapia presencial no se utilizaban.


Por todo esto, la terapia on-line se está convirtiendo en una magnifica alternativa a la terapia tradicional.

Autor: 
Elia Bernabeu