¿POR QUÉ DIVORCIO CON HIJOS?

Y os preguntaréis ¿por qué este blog? Bueno, pues muy fácil. Soy psicóloga y en mi profesión estoy acostumbrada a que me lleguen personas con diversos problemas y entre ellos algunos de los que habitualmente aquejan a muchas parejas que se divorcian es su preocupación por qué va a pasar con sus hijos.

He observado que en muchas ocasiones al principio de la ruptura las personas suelen hacer concesiones debido a diferentes causas, estas son algunas de ellas:

  • Se sienten culpables por creerse responsables de la ruptura.
  • Tienen miedo de enfrentarse al futuro incierto que representa una ruptura matrimonial.
  • Están tan aliviados/as por la decisión ya tomada que durante un tiempo no se preocupan por las implicaciones que tendrá el cese de la convivencia.
  • Sienten que su entorno no les apoya.
  • Anticipan dificultades económicas derivadas de hacer vidas separadas y quieren que el impacto sea el menor posible.
  • Aún tienen la esperanza de volver con su ex pareja.
  • Una de las partes está con otra persona y esto ha precipitado la ruptura.

Entre algunas de las cesiones más importantes que se hacen están las relacionadas con los hijos. Pero…¿cuánto dura esto? Generalmente si se trata de un rompimiento más o menos “civilizado” suele durar hasta que entra en escena una tercera persona. Sé que es un tópico, pero así ocurre en un alto porcentaje de casos. En estos momentos la “parte ofendida” puede empezar a retirar los beneficios otorgados y se inician de nuevo los conflictos entre los miembros de la ex pareja afectando irremediablemente a los niños que se encuentran en medio de ambos padres. Desde luego existen muchos otros factores que iré desgranando en los sucesivos post de este blog.

También puede ocurrir que cuando la relación se va al traste ya exista esa tercera persona, en virtud de la cual nuestra hasta ahora pareja nos “abandona”, lógicamente esto aún genera un mayor número de emociones negativas que en la mayoría de los casos no sabemos gestionar y que pueden llevarnos a no anteponer el bienestar de nuestros hijos ya que sentimos que la pareja que nos ha traicionado también los traiciona a ellos.

En definitiva, como veis este es un tema amplio y complejo sobre el cual me he decidido a escribir sobre todo porque opino que tal vez haya personas que necesiten tomar perspectiva de su situación, ver diferentes puntos de vista y sobre todo aclarar sus sentimientos y emociones de modo que éstos no acaben perjudicando a los hijos como tan a menudo sucede.

Montse García

Autor: 
Montse