5 ejercicios de introducción al Mindfulness

5 actividades que nos ayudan a compartir momentos de conciencia con nosotros mismos y con los demás, algunas de ellas podemos practicarlas  en cualquier parte, otras en el trabajo, en clase o en casa con nuestros hijos. Prueba y repite la que más te guste.

1. Atención plena:

Para esta actividad necesitamos poner nuestros sentidos en sincronía, focalizamos la atención en un objeto cotidiano, algo que acostumbramos a usar y que tiende a pasar desapercibido, por ejemplo un alimento del desayuno. Se trata de centrar la atención en él, manipularlo, sentir su textura, su olor, observar los detalles que lo componen, los colores, las formas, escuchar el sonido que emite cuando lo masticas, su sabor, y trata de describir en voz alta cada detalle y sensación como si esa fuera la primera vez que lo pruebas, ¡o la última!.

breakfast-1149903_1920Imagen: Pixabay

2. Atención a través de los oídos:

Se recomienda realizar esta actividad en grupo, para ello usaremos algún instrumento musical, por ejemplo una flauta, un cuenco tibetano o una campanita. Una persona se encargará de tocar el instrumento para emitir el sonido, y los demás, cuando escuchen el sonido, tienen que dejar de hacer aquello que están haciendo en ese momento, quedarse quietos, cerrar los ojos, permanecer en silencio y estar atentos al este sonido (podemos comenzar con pequeños intervalos de tiempo, por ejemplo de 20 segundos, e ir incrementando progresivamente). Cuando termine el sonido, podrán continuar con lo que estaban realizando.

3. Atención a través de los ojos:

Esta actividad también puede realizarse en parejas. El objetivo consiste en permanecer en silencio durante 5 minutos mirando a los ojos de otra persona. También puede realizarse sólo, observando un solo objeto, como por ejemplo una vela encendida durante varios minutos, o mirar un conjunto de objetos tratando de memorizar los detalles para luego recordarlos (al igual que en la actividad anterior, podemos ir incrementando paulatinamente el tiempo).

4. Atención a través de la piel:

Estos ejercicios también se pueden realizar en parejas o en grupo. Se trata de dar un masaje a otro, y después cambiar los papeles, con el objetivo de prestar atención a las sensaciones que se están recibiendo tanto cuando se hace como cuando se recibe. Un ejemplo divertido de masaje infantil es el método “masaje pizza”, éste suele gustar mucho a los niños ya que se convierten en un chef. El ejercicio consiste en que uno se tumba boca abajo y el otro simula que está realizando una pizza en su espalda (siguiendo todos los pasos: amasar, estirar la masa, añadir el tomate…). Una vez terminada la pizza, pueden escribir letras, números o palabras bonitas para el otro, mientras éste trata de adivinarlas.

5. Respiración consciente:

Hay dos formas de realizar esta actividad, una quietos y otra caminando. Para la primera es recomendable estar sentado, quieto, con la espalda recta y centrado en tu respiración. Para ayudar a esto, coloque las manos en tu barriga y siente cómo ésta se va llenando y vaciando, como si fuera un globo. El tiempo del ejercicio puede variar en función de las características de cada uno, pero como he comentado anteriormente, con la práctica el tiempo crece. La segunda actividad es una variante de la anterior y puede ser recomendable para las primeras prácticas o para personas que les cueste permanecer quietas. Consiste en caminar DESPACIO, para asegurar esto,  podemos colocarnos un objeto sobre la cabeza, o llevar un vaso lleno de agua, o una cuchara con un huevo, o colocar unas piedrecitas encima de los pies para que tengas que prestar atención a que no se caigan.

Disfrutar mientras aprendemos a ser más conscientes y atentos puede convertirse en un hábito de nuestro día a día, podemos crear un momento especial en el que compartir experiencias y sensaciones con nuestros mismos, con nuestra pareja, nuestros niños, además de dar rienda suelta a nuestra imaginación y diseñar nuestras propias actividades.

Si es así, os invito a compartirlas en este Blog. Lo importante es conocer bien cuál es la finalidad de cada actividad y servir de guía para que nuestros pequeños alcancen el objetivo, pero sin perder la magia del momento presente.

¡Feliz momento a tod@s!

Autor: 
ornelamateu