Ansiedad por comer o cuando comer es síntoma de ansiedad

Ansiedad por comer
Hoy hablamos sobre la ansiedad por comer, pero antes hay que recordar El estrés y la ansiedad son dos señales claramente diferenciadoras de las sociedades modernas. Sobre todo, en lo que respecta a la ansiedad podemos hablar de una especie de epidemia, ya que afecta a un considerable porcentaje de la población, de todas las condiciones y edades.



No es para alarmarse. Un determinado nivel de ansiedad es positivo e incluso se podría decir que necesario para el desarrollo de la persona. Es una reacción normal ante los cambios y permite que nuestro organismo se reactive y ponga en marcha mecanismos naturales imprescindibles para su supervivencia y evolución.
El problema es cuando la ansiedad se convierte en un estado crónico, cuando nos domina e impide que llevemos una vida normal. Porque, puede afectar a nuestras relaciones personales, a nuestra eficiencia laboral o en los estudios, a toda nuestra realidad. 

Síntomas de ansiedad

La ansiedad tiene unas claras señales que indican su presencia: exceso de sudoración, taquicardias, problemas para conciliar el sueño… que son bastante conocidos. 

Comer por ansiedad

Una de sus consecuencias más importantes tiene que ver con cómo afecta a nuestra forma de alimentarnos. Son muchas las personas que se quejan de un nudo en el estómago que les impide comer cuando están sufriendo ansiedad. 
El otro extremo lo representan aquellos que, ante un ataque de ansiedad, se ponen a devorar todo lo que tienen a su alcance, generalmente casi sin masticar.
Comer con ansiedad es hacerlo de forma incontrolada, compulsiva. Nada que ver con el placer de degustar los platos. Tenemos una sensación de vacío que intentamos llenar con la comida.
Autor: 
David Clemente