Cómo superar el sentimiento de culpa sobre un hecho pasado

Sentirse culpable por haber cometido un error cuyas consecuencias nos afectan a nosotros o a otra persona es un mecanismo natural de funcionamiento de la psicología humana. Es verda, sin embargo, que el nivel de autoinculpamiento, su intensidad y duración varía mucho de unas personas a otras. Hasta llegar a los casos extremos, en los que el individuo prolonga su actitud de autocastigo de forma excesiva en el tiempo.


En el fondo, el sentimiento de culpa solo tiene el objetivo de que aprendamos de nuestros errores y seamos capaces de rectificar. Si la consecuencia de este mecanismo es que nos sumimos en un bucle sin salida, donde lo más marcado es que estemos años torturándonos a causa de un fallo cometido, el sentido de este se pierde.

Hay que tener en cuenta que este autocastigo está directamente relacionado con nuestra autoestima. De esta forma, la culpa mina nuestra fortaleza interior y la imagen que tenemos de nosotros mismos. Si se mantiene esta situación, la persona se va incapacitando para tomar decisiones y, al final, para desarrollar una vida normal. El otro elemento que entra en juego en esta mala utilización del sentimiento de culpa, la ira que en estos casos se dirige hacia uno mismo.

Para salir de este círculo, los expertos aconsejan empezar por reconocer que castigarte no sirve de nada. Será mucho más útil que puedas hablar del problema y desahogarte. Ten una actitud positiva, aprendiendo a ser más amable contigo mismo y considerando los errores como una oportunidad para el crecimiento personal. Y, finalmente, valora los hechos con perspectiva y flexibilidad, sin permitir que cambien el concepto que tienes de ti mismo.

Autor: 
David Clemente