Cambia tus pensamientos haciendo lo contrario de lo que dicen

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¿Quieres mejorar tu bienestar mental y/o emocional y no sabes qué camino tomar? Olvida tus prejuicios acerca de cuál es más correcto. Experimenta, durante un tiempo razonable, cualquier estrategia que creas que pueda funcionarte, pero no la mantengas siempre necesariamente. Esta es una de las recomendaciones de Albert Ellis para la auto-terapia: “tú no eres una de tantas personas que necesitan ayuda, ni la típica persona con problemas. Tú eres tú, y lo que puede funcionarte o no, no tiene porqué ser lo mismo que le funcione a cualquier otra persona” (Ellis, 1999).

​La TREC es una psicoterapia sorprendentemente  creativa; aunque ofrece protocolos de actuación muy bien estructurados, jamás pierde de vista que cada persona debe ser tratada de acuerdo a su originalidad, a las características que la hacen única y especial. 

Bien es cierto, que cuando nos sentimos desesperanzados, abatidos, perdidos, estamos ávidos de respuestas concretas y prácticas. Si hubiera una única psicoterapia universalmente efectiva, las perturbaciones emocionales habrían sido erradicadas, ¿no es cierto? Sin embargo, estamos viviendo la época con mayor incidencia de trastornos psicológicos de la historia. La causa de este descalabro emocional en la población es multifactorial y aunque nuestra manera de pensar es determinante en nuestra salud mental y emocional, está también influenciada por el grupo social, el cultural, nuestros hábitos comportamentales... Es decir, nuestra interacción con el entorno. La conducta también cuenta! Para entendernos a nosotros mismos, entender nuestros problemas emocionales, y resolverlos, debemos aceptar que la relación entre lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos es circular. Una vez tengamos perfectamente asimilada esta realidad, podemos enfocarnos en buscar la manera de abordar nuestros problemas.

La efectividad de las técnicas existentes a día de hoy, se mide en función de los resultados. La aproximación Cognitiva es la que empíricamente arroja los mejores logros en el tratamiento de la ansiedad, el estrés, la depresión, las fobias, los miedos irracionales, las dificultades de relación, etc. Veamos un ejemplo concreto: el desarrollo de la terapia cognitiva en los últimos cincuenta años ha demostrado que muchas veces, la mejor manera de cambiar una idea fija es obligarse a uno mismo a hacer exactamente lo contrario de lo que dice. Este es el brazo conductual de la TREC, y nos explica que no estarás seguro de haber cambiado una creencia irracional hasta que te enfrentes a la conducta contraria a ella. Pongamos un ejemplo: si tienes miedo a las tormentas, sabrás que lo has eliminado cuando puedas sentarte tranquilamente tras la ventana de tu casa a contemplar la maravilla del aparataje eléctrico de una tormenta de verano y compruebes que nada terrible te sucede.

Hay cientos de aproximaciones metodológicas que pueden ayudarte a modificar tu cognición, escoge de cada una de ellas lo que mejor te sienta. No hay una única manera de ayudarse a uno mismo en el proceso de desneurotizarse, de conseguir ese cambio profundo en tu pensamiento que elimine tus perturbaciones, evite que regresen y prevenga la creación de nuevos problemas emocionales futuros. El método de actuación, el camino que sigas, puede y debe ser multimodal. Huye de los dogmatismos. Busca, prueba, contrasta, decide. Cuando encuentres algo que te funcione utilízalo, pero no te estanques, no te limites, sigue buscando la manera de progresar. Siempre la hay. Tu brújula interior te indicará si estás en la dirección correcta.