COMO ES MI AUTOESTIMA

Hoy quiero hablaros de la autoestima, también llamada por los psicólogos narcisismo. Sentir que uno tiene la autoestima baja es uno de los motivos de consulta más comunes por los que consultan muchos pacientes.

¿Qué es la autoestima?

Parece una pregunta sencilla, pero en realidad cada persona define la autoestima de una manera distinta. Voy a nombrar definiciones que me han dado algunos de mis pacientes:

  • “Quererte a ti mismo”

  • “Mirarte al espejo y sentir que vales”

  • “Pensar en mis cualidades positivas y reconocer las negativas sin machacarme por ellas"

  • “Aceptarme cómo soy y criticarme poco”

Como véis, hay muchas descripciones posibles, y todas igualmente válidas.

La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos en cuanto a nuestra manera de ser, del conjunto de rasgos corporales y mentales que configuran nuestra personalidad. La autoestima se va creando, puede cambiar y la podemos mejorar.

Esta autovaloración es muy importante, ya que de ella depende gran parte de nuestros logros en la vida. Las personas que se sienten bien consigo mismas, que tienen una alta autoestima, son capaces de enfrentarse y resolver los retos de una manera satisfactoria, asumiendo también las dificultades y los obstáculos que se presenten en el camino. Quienes tienen una autoestima disminuida, tienden a autolimitarse y a fracasar.

¿Cómo se forma la autoestima?

La autoestima se va formando a lo largo de la vida. En la infancia comenzamos a tener las primeras experiencias de aceptación y rechazo por parte de los demás, y se empieza a generar una idea en nosotros sobre lo que valemos y por lo que valemos y dejamos de valer, que proviene principalmente del exterior (familia, profesores, compañeros de clase).

Durante la adolescencia, sucede una de las fases más críticas en el desarrollo de la autoestima, ya que el adolescente necesita construir una identidad firme, conocer sus posibilidades como persona, y tener apoyo social que consolide lo que piensa de sí mismo. En este momento, las personas de las que había estado dependiendo (familia), pasan a un segundo plano, ya que necesita confiar en sus propios recursos.

En la vida adulta, se establece en un determinado nivel, y es posible cambiarla.

¿Autoestima alta o baja?

La autoestima puede ser más o menos elevada dependiendo de los mensajes que uno ha recibido del exterior.

Algunos ejemplos que dificultan la creación de una autoestima sólida son:

-Hiperexigencia: “no es suficiente”

-Recibir rechazo por los logros y éxitos conseguidos

-Ridiculizar o humillar

-Hacer sentir que lo que uno piensa o siente no tiene valor o importancia

-Transmitir que es malo o indigno porque ha nacido así y no puede cambiar

-Aterrorizar con violencia física o con amenazas

Ninguna comunicación en la que haya culpabilización, crítica, acusación, insultos o reproches son buenos estímulos para la formación de una autoestima sana.

¿Cómo aumentar mi autoestima?

Normalmente siempre explico que antes que buscar unas pautas de acción, hay que entender, reflexionar y tomar conciencia de las cosas. Así que en este caso, lo primero sería conocer qué mensajes hemos estado recibiendo del exterior, que se han quedado inmersos en nosotros, y que definen si somos más o menos valiosos. Sentir la valía no sólo depende de tener pensamientos positivos acerca de uno mismo, sino que depende de sentir que lo somos, no sólo pensarlo.

Es un reto poder mantener una imagen de valoración uniendo las capacidades y recursos propios, junto con la aceptación y la tolerancia a la frustración de nuestros defectos o fallas. Si logramos la conjunción de ambas, tendremos una autoestima equilibrada.

Por último, me gustaría dejaros unas preguntas para la reflexión: ¿Cómo sentís que se ha formado vuestra autoestima? y ¿Qué nivel de autoestima tenéis?.

 

Autor: 
Maria Gutierrez