Consejos para manejar la inseguridad en el trabajo

Las personas no somos uniformes, ni entes rígidos que reaccionan de la misma forma en todas las circunstancias y entornos. 

Son muchos los factores que afectan a nuestro comportamiento y equilibrio emocional, matizando nuestras actuaciones. 
Así, alguien que en su círculo familiar y de relaciones sociales es percibido como una persona segura, puede convertirse en todo lo contrario en su ámbito laboral.


La gravedad del problema hoy en día

Este tema, en concreto, es de los que resultan más preocupantes. Porque, más en un momento como el actual, no ser capaz de sacar a la luz todas nuestras capacidades en el trabajo puede tener consecuencias nefastas si nuestros superiores lo consideran una tara para el desarrollo de las tareas que se nos encomiendan.
En principio, es normal que recién incorporados a un nuevo trabajo, todos sintamos cierta inseguridad al carecer de lazos interpersonales con los compañeros.
Pero, si esta circunstancia se cronifica, es el momento de empezar a analizar las causas. Empezando por valorar si se trata de un sentimiento objetivo y normal, pues hay argumentos para justificarlo.
Insistimos en que la inseguridad es una reacción absolutamente normal ante los cambios y las situaciones novedosas.

Qué hacer cuando la inseguridad es un problema

En cuanto a qué medidas podemos tomar si consideramos que nuestra inseguridad empieza a convertirse en un problema, lo más eficaz es generar una protección que nos ayude a sufrir solo lo justo. 
Y, acto seguido, empezar a crear en nosotros pensamientos positivos que nos sirvan de pilar para asentar nuestra creciente confianza.

Una táctica que funciona es la de recordar todas las situaciones en las que hemos superado obstáculos en el pasado y hemos salido triunfantes.
Autor: 
David Clemente