Cuando me siento desbordado y de pronto CONECTO


En ocasiones las circunstancias, y especialmente la percepción e interpretación que hacemos de lo que nos rodea, sobrepasan nuestros recursos personales de afrontamiento. Es entonces cuando nos sentimos desbordados, invadidos por la emoción y con baja sensación de control sobre la situación. En estos casos disminuye la fluidez y claridad de nuestro pensamiento, nos sentimos confusos, baja la concentración y la atención, nos cuesta distraernos, aparecen  ideas recurrentes sobre lo que nos preocupa que nos cuesta dejar a un lado, estamos más inactivos, baja nuestro nivel habitual de energía y puede alterarse el apetito, la digestión o el sueño. Emocionalmente en estos casos solemos encontrarnos hipersensibles, tristes o irritables, tendemos a aislarnos, disminuye la capacidad de disfrute y  perdemos interés por actividades que solían gustarnos.


Sin duda necesitamos un tiempo para reubicarnos, analizar qué está sucediendo, qué podemos hacer, asimilar la realidad, aceptarla y orientarnos hacia la toma de  decisiones al respecto.


        -  ¿Cuánto tiempo? Depende.


       - ¿De qué depende? De lo que haya dado lugar al desajuste que percibimos, de nosotros mismos, de nuestras habilidades y capacidades, de nuestros apoyos,.., y de lo que hacemos día a día para gestionar la situación, NUESTROS PENSAMIENTOS Y NUESTRA CONDUCTA.




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Sabemos que ante una misma situación la vivencia de las personas varía según ciertos rasgos que presenten, si tienden al optimismo o no, si son personas seguras de sí mismas, si presentan una autoestima ajustada, si son más o menos resolutivas, si disponen de una adecuada capacidad de análisis, si son empáticas o si disponen de recursos alternativos de gestión emocional por ejemplo.


En cualquier caso, en mayor o en menor medida, todos vivimos momentos de incertidumbre, de desajustes vitales o de “incomodidad emocional” y por ello es importante tomar perspectiva, intentar distanciarnos en la medida de lo posible para recuperar cierta objetividad dentro de la subjetividad y tomar conciencia de LO RELATIVO. Precisamente se trata de darnos cuenta de que lo que nos está sucediendo no es la único que nos está sucediendo en la vida, que seguimos siendo afortunados por otras muchas cosas y que somos mucho más que aquello que nos preocupa y consume. 

Conectar con lo que soy en su sentido más amplio, con lo que me hace sentir más yo mismo, con mi autenticidad, con mi lado más íntimo y personal, con lo que me gusta y con lo que no me gusta tanto, es sencillo y tremendamente complicado a la vez sin duda. Se trata de conectar con uno mismo, con nuestros sentidos, con lo que sucede mientras me aíslo  y tomar conciencia de que formo parte de algo grandioso que es la vida en constante movimiento porque de este modo puedo comenzar a ver y observar con mayor perspectiva.




            FOTO: google imágenes

Cada persona tiene su propia “forma de conectar” y a medida que vive  y experimenta va modificándola, reemplazando formas obsoletas o incorporando otras nuevas.  


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Hoy os invito a poneros a prueba... ¿De qué modo CONECTAS tú?




Te miras al espejo, te detienes en tu mirada… y conectas.


Sales a pasear, observas el entorno, te fijas en las sensaciones que tu cuerpo te transmite al entrar en contacto con el aire, el sol o la lluvia… y conectas

Caminas  y centras tu atención en la media y larga distancia que alcanzas a ver y de pronto tomas conciencia del techo visual, del color del cielo y sus nubes, de la luna o de las estrellas… y conectas.


Ese momento en el que crees que no puedes continuar pero te esfuerzas un poco más concentrado en tu afán de superación… y conectas


Escuchas esa canción en ese momento… y conectas


Alguien pronuncia esas palabras que de pronto encienden la luz cuando estás a oscuras… y conectas


Detectas en otros un instante de ternura, humanidad o dolor, se eriza tu piel… y conectas


Te encuentras ante la inmensidad de lo natural, en lo alto de la montaña, a la orilla del mar o ante el silencio urbano… y conectas


Echas de menos, tomas conciencia de las ausencias, adviertes tu fragilidad… y conectas


Te permites experimentar algo nuevo y distinto, sientes que arriesgas… y conectas


Te sientes frustrado, incómodo o impotente… y conectas


Algo ha cambiado en ti, no sientes del mismo modo, no encajas en el mismo lugar… y conectas


Te rozan, permites el contacto de otra piel, fijas tu atención… y conectas


Saboreas, cierras los ojos, quieres apresar esa sensación… y conectas


Percibes el olor, recuerdas a esa persona, aquel momento o  aquel lugar… y conectas


Llueve, te empapas, entras al mar caminando, te sumerges,… y conectas


Frente a  ti y tras de ti ese lugar en el que tomas conciencia de la magnitud de la existencia… y conectas


Junto a otro, junto a otros,  sientes que formas parte de algo único, tremendamente valioso, especial, desconcertadamente completo… y conectas


Mueves tu cuerpo de forma espontánea, se expresa libremente… y conectas


Quitas tus zapatos, la planta de tus pies entra en contacto con la arena, la tierra, la piedra, el césped… y conectas


Ríes desde las entrañas, sientes la necesidad de dejarte llevar, te gusta … y conectas


Te mimetizas con la historia de ese libro que te cautiva, juegas a fantasear con ser quien no eres… y conectas


Viajas, anhelas tus rutinas, descubres nuevos horizontes… y conectas


Sientes indignación, algo se remueve en tu interior, vas a dar un paso en una nueva dirección… y conectas


Tomas conciencia de tus contradicciones, las aceptas… y conectas


Duele, creces… y conectas


Autor: 
Susana Tárrega Verdú