Dejar de interpretar: cómo reapropiarse de lo que proyectamos

20150414Projeccio

En el artículo anterior quedó claro que proyectamos nuestro contenido mental en nuestro entorno, y cómo en el test de Roschard, el mundo no es como lo vemos sino que nosotros somos de la forma en que vemos el mundo. Sin embargo, el verdadero problema de las proyecciones sucede cuando no podemos reapropiarnos de ellas. Entonces quedamos atrapados en formas de sufrimiento (conflictos, amores tortuosos, etc.) que verdaderamente no existen sino en nuestra mente. Gran parte del trabajo que se realiza en el desarrollo personal consiste en librarse de estas proyecciones siendo capaces de distinguir lo que nos está pasando realmente de la forma deformada que tenemos de interpretar lo que nos ocurre.

Dejar de proyectar nuestro mundo interno en nuestro entorno es un estado prácticamente inalcanzable para la mayoría de las personas. Un estado en el que viéramos la realidad realmente tal y como es en cada momento sería lo que en las tradiciones orientales se ha llamado nirvana o satori. El objetivo para el resto de los mortales no debería ser ni de lejos tan ambicioso. Se trata simplemente de aprender a abordar los conflictos que nos generan sufrimiento emocional para ver que parte de nosotros podemos estar proyectando en ellos. A continuación os propongo algunas pistas que os pueden ayudar a ser más conscientes de los conflictos en que os quedáis atrapados y a haceros más responsables de vuestras emociones para poder modificarlas:

  •  Sé honesto contigo mismo. Ser honesto con uno mismo puede significar, por ejemplo, preguntarnos a menudo qué parte de nosotros mismos no nos permitimos expresar y nos da tanta rabia cuando la vemos en el otro.
  • Experimenta con tu forma de hablar. Se trata de experimentar qué es lo que pasa si dejamos de decir lo que la gente (tú, él/ella, ellos) piensa, opina o cree y empezamos a hablar desde nosotros. Se trata de dejar decir “se reirán de mí si digo o hago esto” y empezar a decir “me siento ridículo cuando lo hago o me asusta que me rechacen y les parezca ridículo”
  • Habla con otras personas. Esto que te preocupa, te entristece o te enfada puede adquirir una nueva dimensión cuando lo hablas con alguien de tu confianza. Darte cuenta de que los demás no ven las cosas igual que tu o sienten que estás sobredimensionando un poco lo que te ocurre no debe servirte para aislarte y pensar que nadie más te entiende, debe servir para darte cuenta de que hay otros puntos de vista y que quizás haya alguna cosa que esté nublando tu forma de ver el mundo.
  • Si puedes, practica la meditación. La práctica de la meditación el mindfulness nos ayuda a contemplar nuestros pensamientos como si se tratase de un río que transcurre por nuestra mente, es decir viendo los juicios y pensamientos que pasan y se van sin identificarnos con ellos. Esta práctica ha demostrado beneficios terapéuticos claros entre otros motivos porque permite disolver las proyecciones y aceptar el presente tal y como es.
  • Juega a interpretar el papel del otro. Muchas de las cosas que proyectamos en los demás a menudo tienen una gran carga emocional, es decir cuando odiamos visceralmente o cuando amamos con locura a menudo estamos proyectando. Puedes intentar hacer una lista de las características del otro que mueven en ti emociones tan profundas, por ejemplo: “me da rabia porque es superficial, es tonto, es vanidoso, etc.”, “le quiero porque es inteligente, es fuerte, es bueno, etc.” Intenta imaginarte a ti mismo o a una parte de ti con estas características “yo también soy bueno, fuerte e inteligente” “puedo permitirme ser vanidoso y superficial, a veces” Es importante que no sólo intentes aplicarte a ti mismo estas características si no que durante un tiempo también intentes comportarte como si realmente fueras así. Algunas personas sentirán liberación al hacer esto pero es muy probable que sientas rechazo o un sentimiento de incredulidad al intentar aplicarte alguna de estas características.
  • Participa en un grupo de crecimiento personal. El trabajo vivencial en un grupo de crecimiento personal puede ser muy útil en este aspecto, o bien, indirectamente porque se pone consciencia en todos los aspectos proyectivos que aparecen en la relación entre participantes. O bien, directamente, porque con técnicas teatrales se puede interpretar delante de los compañeros la parte negada y así facilitar que la volvamos a reconocer como propia.

¿Para que me servirá hacerme más consciente de mis proyecciones?

Ser capaces de reconocer y hacernos responsables de lo que proyectamos en nuestro entorno es la base del crecimiento personal dado que nos permite:

  •  Sentirnos más completos y en paz con nosotros mismos.
  • Aprender a ver y aceptar la realidad de lo que nuestra vida es.
  • Mejorar nuestra autoestima y sentirnos más dignos de ser amados
  • Ser más capaces de mostrar amor y compasión hacia los demás
Autor: 
psicoterapiacotidiana