Ejercicio de 5 minutos para hacer una auto-observación que probablemente nunca hayas hecho

Imagínate que por alguna extraña razón, nunca te han dejado verte en el espejo. Ni cuando eras pequeño, ni de mayor.


Mientras estás sentado, leyendo este post, siente el peso de tu cuerpo, la respiración de tu pecho y trata de sentir tu cara, nariz y  ojos. No tienes idea de cómo eres. Sólo te puedes tocar, pero no te puedes ver. No sabes qué color son tus ojos, ni tu pelo. No sabes si tienes alguna peca o lunar. 
Sólo puedes usar tu cuerpo, tus sentidos, sin embargo nunca sabrás cómo se ven desde el exterior. 

¿Cómo sientes eso?

Probablemente sientas alguna sensación extraña y tengas el deseo de ir a observar al espejo para comprobar que eres tú. 

¿Ya te viste? 

¿Esperarás hasta más tarde?

Ok. 

Ahora, las personas no solamente somos cuerpo, también somos mente, y hoy te voy a guiar para que conozcas "de cara a tu mente". No vamos a utilizar un espejo normal, vamos a usar un espejo interior. 

Tal vez tu me podrás decir, "ya conozco mi mente". Si, puede que a grandes rasgos si sepas cuáles son tus temores, tus placeres, que te preocupa, que te emociona, etc. Sabes que estás en contacto tu memoria, recuerdas muchas cosas. Sabes cuál es tu estado de ánimo. Ok.  Incluso, hay muchas cosas inconscientes que probablemente no sepas. Ese es otro tema. 

Hoy observarás a tu mente de frente y la verás cómo cobra vida enfrente de ti, que conozcas cómo funciona. 


Esto solo lo puedes hacer una forma: dejando a tu mente libre "para que juegue". 


Por lo tanto, lo vas a hacer en 2 pasos:

1. Vas a tomar una actitud de observación. Dicha actitud queda más clara con el siguiente ejemplo: imagínate que decides ir al bosque para tomar foto a animales en su hábitat natural. Decides esconderte detrás de un gran tronco musgoso, listo con tu cámara profesional, sin hacer ningún ruido. Miras de frente a todo el bosque y esperas a que aparezca algún animal. No puedes hacer nada para que se acerquen, solo debes tener paciencia y observar. De igual manera, harás eso con tu mente. Te sentarás en un lugar tranquilo, sin demasiado ruido, y esperarás a que los especímenes mentales salgan en su hábitat natural. Tú no tendrás que pensar, el pensamiento llegará a ti. Tú solamente lo observarás cuando pase.


2. Observa tu mente durante 5 minutos:  Ya sabiendo en qué actitud debes estar,  toma tu celular o móvil, ingresa en el área de reloj/alarma y coloca tu temporizador 5 minutos y haz el ejercicio de observación. (Si no cuentas con temporizador utiliza el cronómetro. No te avisará cuando los 5 minutos hayan terminado, pero tú lo podrás chequear.) 
  Pon el temporizador ya, recuerda el objetivo solamente es observar qué elementos surgen, no manipularlos. 

  Resultado del experimento:
  ¿Qué observaste? ¿Que temas en común aparecían? Esto es lo que le surge a la mayoría de la gente:

*Repaso de los acontecimientos del día, con todas las emociones que traigan. 
*Preocupaciones: pensar en cosas que hay que hacer, asuntos que hacen surgir ansiedad, etc. 
*Pendientes: asuntos incompletos que hay que hacer (se parece a preocupaciones)
*Recuerdos del pasado: asuntos que ya acontecieron que siguen surgiendo en el presente. 
*Deseos: cualquier cosa que nos gustaría hacer o que nos pasara.
*Explicación de lo que pasa en el momento: por ejemplo, si escuchamos un carro pensamos que alguien viene, o que alguien va caminando podemos pensar quien es, etc. 
*Narrador: he observado en otras personas y en mí misma que aparece un "narrador" quiere decir, un "ente" que está narrando lo que está uno pensando o lo que está pasando. 
*Pensamientos "random": estos son pensamientos que no tienen aparentemente ninguna razón para surgir, por ejemplo canciones, preguntas o cualquier otro pensamiento. 

¿Cuáles de estos elementos han surgido? ¿Te ha sorprendido ver cómo es tu mente?

   Lo que a mí me parece fascinante de la mente humana y del pensamiento es que parece ser un ente totalmente independiente. Si solamente lo observamos, sin iniciar nada, por sí solo "cobra vida".

  Además de observar el contenido de la mente, analicemos la forma, es decir cuál es la naturaleza del pensamiento. Aquí utilizo elementos de la psicología holokinética que afirma que el pensamiento es: repetitivo, inconsciente, fragmentado, incoherente, egocéntrico, hipnótico (entre otros). 

  La mayoría de nuestros pensamientos no son funcionales, no nos sirven para funcionar en el día a día y muchas veces son disfuncionales o destructivos, son pocos los pensamientos que sí son funcionales. 

  El reto que te propongo es: conoce a tu mente y cuales son los contenidos que suele repetir, sé cada día un poco más consciente, date cuenta que no necesitas "reaccionar" con cada uno de ellos, ahora ya sabes cuál es su naturaleza. No necesitas reprimirlos, pero tampoco te dejes llevar por ellos. 
Autor: 
Natalia Gurdian