Factores de riesgo relacionados con la separación y el divorcio.

*Daniel Marañon

Resumen para lectores con prisas:

A los psicólogos clínicos y de pareja nos suelen preguntar como una pareja puede saber si su relación le va bien o mal. La gran mayoría ya lo sabe, pero una analítica objetiva puede ayudar a replantearse que hacer con su relación. Estos 5 factores se han relacionado directamente con la separación y el divorcio de las parejas (1):

  1. Comportamientos e interacciones negativas
  2. Actitudes contrapuestas
  3. Baja satisfacción conyugal y sexual
  4. El divorcio o la separación parental de alguno de los dos miembros
  5. La desconexión como resultado del apego inseguro y el neuroticismo en la pareja

Comienzo para los amantes del “Slow Reading” o lectura lenta y placentera.

Hace menos de un mes pudimos realizar una formación intensiva en Terapia de Pareja Centrada en la Emoción (Emotion Focused Couple Therapy; EFT) (2) con Susan Johnson, su creadora, en la ciudad de Nueva York. Susan Johnson es psicóloga clínica y terapeuta de pareja directora del Ottawa Couple and Family Institute y Profesora emérita en Psicología Clínica de la Universidad de Ottawa. Su principal contribución fue crear junto a Leslie Greenberg un tratamiento experiencial y sistémico, empiricamante validado y reconocido por la APA (American Psychological Association) que tomando como base la teoría del apego de Bowlby (3) trata a parejas que consultan debido al deterioro de su relación. Lo interesante de la formación con Susan Johnson se centraba en conocer de primera mano su modelo y su propia práctica en vivo y en directo con parejas. Tratamiento terapia para pareja en BilbaoTerapia sexual para pareja en Bilbao

En el ecuador de la formación fui consciente de la brecha existente entre las parejas que veíamos en  supervisión directa (parejas que son invitadas a realizar en vivo y directo una o varias sesiones de terapia  con el supervisor o docente para que los asistentes terapeutas al curso aprendan el uso de técnicas), las  sesiones de terapia que visualizábamos en video y de las parejas que la Dra. Johnson traía a modo de  ejemplo para explicar ciertos conceptos y técnicas. Tenía la sensación de que aquellas parejas en su  mayoría a pesar del dolor, la discordia, la desconexión o la tristeza mostraban una predisposición para  recuperar la relación perdida o enriquecerla. A modo de resumen, existía un claro compromiso con  respecto a la pareja e irradiaban posibilidades de reconexión.

 En nuestro contexto Terapia sexual en Bilbaocultural, tal y como ya hemos    comentado en anteriores artículos, no estamos  acostumbrados a consultar en pareja. La terapia de pareja es el último del último recurso.  Muchas parejas llegan a consulta tras años de desconexión, malestar y parálisis. Y es que los trapos sucios se lavan en casa. El problema es que en ocasiones no llegan nunca a lavarse o ni siquiera a airearse como es debido. Hay parejas en las que la erosión y el desgaste ha sido tan devastador que la terapia de pareja apenas tiene maniobrabilidad. Hay parejas que han pasado más tiempo hundidos en sus problemas que disfrutando de un bienestar recíproco. La percepción de colegas psicólogos y terapeutas de pareja es que las parejas esperan demasiado tiempo antes de consultar o pedir ayuda.

Por este motivo, a los psicólogos clínicos y terapeutas de pareja se nos suele preguntar, ¿Cuándo hay que acudir a terapia de pareja? ¿Ante que factores? ¿Ante que situaciones? La experiencia clínica y la investigación llevada entorno a las relaciones de pareja han establecido una serie de marcadores que se relacionan con el divorcio y la separación de las parejas. Estos factores pueden ser utilizados por los miembros de la pareja para realizar una autoexploración o autoevaluación sobre donde se encuentra su relación y tomar en consideración el comenzar una terapia de pareja (4).

  1. Comportamientos e interacciones negativas: los miembros de las parejas que exhiben más comportamientos  negativos como insultar o criticar continuamente el uno al otro muestran mayor insatisfacción con la pareja y mayor probabilidad de separación. En este ámbito se sitúan los famosos Cuatro Jinetes del Apocalipsis para una relación de John Gottman (5). El Dr. Gottman gracias a las investigaciones realizadas en la Universidad de Washington con cientos de parejas obtuvo que cuatro conductas especificas en la interacción de una pareja tenían un peso significativo en términos de mal pronóstico para su relación. Estos Cuatro Jinetes del Apocalipsis fueron: 1) el criticismo, 2) la defensividad, 3) el desprecio y 4) la indiferencia o “Stonewalling”. Realizaremos un artículo que profundice más específicamente en los estudios de John Gottman.
  2. Actitudes contrapuestas: los miembros de parejas con valores y creencias  contrapuestas y con gustos muy diferentes son más propensos a discutir (6). Este hallazgo per se no sería un problema, ya que las dificultades en una relación no suelen situarse en el qué (esto es, en el contenido de las discusiones) sino en el cómo (esto es, en la propia relación) se tratan esas fricciones y los sentimientos y emociones que se dan bajo esas actitudes contrapuestas. Así que, si durante las discusiones se dan comportamientos e interacciones negativas como las citadas anteriormente en el punto 1, las creencias y gustos contrarios suponen la gasolina para las interacciones negativas situando a la pareja en un lugar de riesgo para la supervivencia de la relación.
  3. Baja satisfacción conyugal y sexual: las parejas que muestran insatisfacción con respecto a sus relaciones sexuales y a su propia relación tienden a separarse (7). Este componente podría entenderse más como un resultado propio de la aparición de los factores anteriormente citados.
  4. El divorcio o la separación parental: al parecer las personas que recuerdan a sus padres discutir y pelearse más gravemente antes del divorcio son más proclives a ver la separación y el divorcio como una manera de solución (8). Quizá este factor intraindividual sobre la experiencia familiar pasada de uno de los miembros de la pareja podría relacionarse con un más bajo compromiso con su pareja cuando ésta se sitúa en un periodo de crisis, teniendo más apresuradamente en consideración la separación y/o el divorcio. Por lo tanto, este sería un factor relacionado con la historia personal y el modelo de pareja al que fuimos expuestos durante nuestra infancia y adolescencia.
  5. La desconexión como resultado del apego inseguro y el neuroticismo en la pareja: los miembros de una pareja pueden mostrarse indiferencia mutua o por el contrario, asfixiar la relación a través de la persecución. Sin embargo, lo más frecuente es la expresión de indiferencia, retirada, repliegue y/o huida por parte de un miembro y preocupación y/o persecución por parte del otro;                                  (replegado–replegado) / (perseguidor–perseguidor) / (replegado–perseguidor). Estas formas de interactuar, significativamente relacionadas con un apego inseguro que se establece entre los miembros, destruye la conexión en la que se asienta el bienestar de la pareja (1). Además, el apego inseguro que se establece en el funcionamiento diádico retroalimenta la desconexión la cual a su vez genera una alta tasa de inestabilidad emocional, ansiedad y preocupación (neuroticismo) en los miembros de la pareja o al menos en uno de ellos. El neuroticismo en la pareja se asocia directamente con una mayor tasa de separación y divorcio (4,9). Finalmente, podríamos afirmar desde el Modelo Centrado en la Emoción (EFT) para parejas, que es el apego inseguro y su expresión en la relación el origen de los comportamientos e interacciones negativas de las que hablábamos en el primer punto o factor.

En resumen, tenemos una serie de factores que se relacionan directamente con la separación y el divorcio. No los perdamos de vista. Pueden ser una útil referencia para saber cuándo pedir ayuda y son una útil referencia para saber hasta qué punto está la relación deteriorada. Aquí el tiempo no cura nada, aquí el tiempo erosiona, hunde y elimina posibilidades de reencuentro.

(1) Le, B. (2012). Five risk factors for divorce, Science of Relationships Articles. Website.

(2) Johnson, S. M. (2012). The practice of emotionally focused couple therapy: Creating connection. Routledge.

(3) Bowlby, J. (2005). A secure base: Clinical applications of attachment theory (Vol. 393). Taylor & Francis.

(4) Karney, B. R., & Bradbury, T. N. (1995). The longitudinal course of marital quality and stability: A review of theory, methods, and research. Psychological Bulletin, 118, 3-34

(5) Gottman, J. M. (1999). Repair and the core triad of balance. En J. M. Gottman (Ed.), The Marriage Clinic: A Scientifically Based Marital Therapy (pp. 31-86). New York: W. W. Norton & Company.

(6) Byrne, D. (1971). The attraction paradigm. New York: Academic Press.

(7) Heiman, J. R., Long, J. S., Smith, S. N., Fisher, W. A., Sand, M. S., & Rosen, R. C. (2011). Sexual satisfaction and relationship happiness in midlife and older couples in five countries. Archives of Sexual Behavior, 40, 741-753.

(8) Cui, M., Fincham, F. D., & Durtschi, J. A. (2011). The effect of parental divorce on young adults’ romantic relationship dissolution: What makes a difference? Personal Relationships, 18, 410-426.

(9) Fisher, T. D., & McNulty, J. K. (2008). Neuroticism and marital satisfaction: The mediating role played by the sexual relationship. Journal of Family Psychology, 22, 112-122.

 *Daniel Marañon
Doctor en Psicología, Psicólogo Clínico,
Psicoterapeuta de Familia y Pareja
E-mail: maranondani@gmail.com

 

Autor: 
irrika