Falta de sueño y sus consecuencias

Falta de sueño y sus consecuencias

Dormir menos de lo que necesitas pasa factura. Muchas personas consideran el dormir una pérdida de tiempo; como si el sueño fuese algo así como un enemigo al que, como mucho, se tolera: Un error, ya que el sueño es una parte importante de nuestra biología.

¿Para qué sirve dormir?
La primera idea que se nos viene a la mente es probablemente que el sueño sirve para restaurar, para recomponer lo que se ha deteriorado, para recuperar las fuerzas perdidas durante la vigilia. Esta hipótesis parece estar respaldada por contundentes evidencias científicas.
Otra hipótesis que se puede tener en cuenta es que dormir sirve para ahorrar energía.
Aunque parece que el ahorro de energía durante el sueño es casi insignificante si lo comparamos con el estar despiertos de una manera relajada. Así que esta hipótesis no es para tomársela muy en serio.
La tercera hipótesis es que dormir contribuye a que nuestra memoria se consolide y que hace que nuestra creatividad aumente. Parece probado que así es.
Seguramente debemos dormir por otras razones que no están incluidas en las anteriores hipótesis; pero lo que no hay ninguna duda es que dormir no es un especie de indulgencia que tenemos con la parte más débil de nuestro ser.
Consecuencias de dormir menos de lo necesario
La mayoría de nosotros necesitamos 8 horas diarias de sueño.
Los datos indican que por término medio dormimos unas 6 horas o seis horas y media.
En el caso de los adolescentes aún es peor: necesitan una media de 9 horas y muchos de ellos están durmiendo 5 horas.
También hay déficit de sueño en las personas de más edad ya que la calidad del sueño disminuye con los años así como la capacidad para dormir de un tirón.
Trabajar por turnos es causa de dificultades para tener un sueño reparador.
El reloj biológico no se adapta a los cambios de horarios. Tiene la fea costumbre de seguir los aburridos ciclos de luz y oscuridad. Así que la calidad de sueño de las personas que trabajan de noche es bastante pobre.
Otro problema lo provocan los desajustes que trae consigo el viajar largas distancias hacia el este o el oeste, es decir, lo que se conoce como jet-lang.
Micro sueños: cuando se está tan falto de sueño es normal que te duermas involuntariamente; lo cual puede llegar a ser muy peligroso.
Muchos accidentes mortales en la carretera tienen esta causa. Y también en otro tipo de accidentes puede ser un factor decisivo el cansancio, la disminución del estado de alerta o el quedarse dormido.
Si estás cansado y tienes falta de sueño da por hecho que tu memoria funcionará peor, tendrás menos creatividad, tenderás a seguir tus impulsos sin reflexionar y tu capacidad de razonar estará mermada.
Consumo de drogas: cuando tu cerebro se encuentra agotado quiere sustancias que lo estimulen para mantenerse en funcionamiento: drogas, cafeína, nicotina.
Y cuando llega la hora de irte a la cama los estimulantes te mantienen despejado a unas horas en las que te convendría sentir sueño.
Entonces es fácil que recurras al alcohol, ya que actúa, a pequeñas dosis, como un sedante.
El alcohol ayuda a dormirse rápidamente, pero no proporciona un verdadero sueño, es una especie de imitación del verdadero sueño: más bien es un estado de sedación que dificulta los procesos neuronales de consolidación de la memoria.
Recurrir al alcohol para conciliar el sueño es una mala idea.
También existe una conexión entre la falta de sueño y la obesidad. Si duermes poco tienes muchas más probabilidades de ser una persona obesa ya que pasar sueño hace que se produzca más grelina, la hormona conocida como hormona del hambre, ya que es la que regula nuestro apetito.
Cuando esta hormona está en altas proporciones en nuestro organismo tenemos unas ganas enormes de comer, sobre todo hidratos de carbono, principalmente en forma de azúcares.
Otro problema es el relacionado con el estrés. Estrés y cansancio van de la mano.
Y el estrés que perdura en el tiempo acaba afectando a tu sistema inmunitario, provocando que esté en peor forma y que cumpla de manera deficiente sus importantes funciones de defensa. Lo que puede acarrearte un mayor número de infecciones; predisposición a enfermedades degenerativas como el cáncer y la diabetes; aumento de la presión sanguínea con las consecuencias que puede traer sobre el sistema circulatorio, etc.
¿Estoy durmiendo lo suficiente?
Después de todo lo que has leído anteriormente parece lógico, si eres una persona sensata, que te preguntes si estarás durmiendo lo suficiente para evitar todos los inconvenientes señalados.
Veamos algunos síntomas que pueden tener que ver con la falta de sueño:
1. Necesitas el despertador para levantarte.
2. Te cuesta mucho salir de la cama.
3. Abusas de los estimulantes.
4. Estás irritable.
5. Las personas que te rodean te comentan que pareces cansado.
Consejos para mejorar el sueño
1. Procura que tu dormitorio esté lo más a oscuras posible. También procura que esté fresco cuando vayas a dormir.
2. Reduce tu exposición a las luces intensas una hora antes de irte a la cama. Las luces intensas, como las que solemos utilizar en los cuartos de baño, pueden activar a nuestro cansado cerebro.
3. Evita el uso de cualquier tipo de pantalla antes de irte a la cama.
4. No consumas cafeína o cualquier otro estimulante a lo largo de la tarde noche.
5. Por la mañana, al levantarte, exponte todo lo posible a la luz para que tu cerebro se active.
Si quieres reflexionar sobre cómo puedes mejorar tu sueño te invito a leer los siguientes artículos que están publicados en mi blog:
Insomnio
Dormirse pronto y bien
Conclusiones
Si consigues tener un buen sueño mejorará tu concentración, tu capacidad para tomar decisiones, tu creatividad, tus habilidades sociales, tu salud.
Reducirás los cambios de humor indeseables, el estrés, la ansiedad, la impulsividad.
Tendrás una mayor protección frente al alcohol y las drogas.
Serás más resistente ante los trastornos psicológicos.

Autor: 
joseavelinogp@gmail.com (José Avelino García Prieto)