Algunos de los juegos que se proponen a continuación, pueden adaptarse a niños más mayores- sólo requiere utilizar los apoyos más adecuados a su edad, un lenguaje “adulto” y prolongar ligeramente la longitud de las meditaciones.

Puedes guiarte por tu intuición para decidir qué juegos utilizar, pero también ser valiente, y poner en práctica algunos de los que inicialmente dudes. No se sabe qué va a pasar hasta que se intenta.  Aquí van algunos de éstos juegos:

Juego de memoria

Este juego ayuda a entrenar la atención y la memoria y permite que se centre la mente antes de una meditación.

  1. Poner alrededor de 20 artículos al azar, tales como bolígrafos, tijeras, calcetines y juguetes en una bandeja.

  2. Dile al niño que tiene un minuto para observarlos y tocarlos, y tratar de recordar tantos elementos como le sea posible.

    Puede obtener un punto por cada artículo recordado.

  3. Tapa la bandeja con una toalla y pide al niño que nombre los elementos recordados.

  4. Felicitarle por los aciertos, y motivarle a recordar uno más la próxima vez que juegue.

Patito de goma

Este ejercicio ayuda a estimular la respiración abdominal, y centrar la atención en la respiración.

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Imagen: Pixabay

  1. Pídele al niño que se quede en el suelo, en una colchoneta, alfombra o la cama.

  2. Coloca un pato de goma en el vientre del niño y pídele que tome conciencia de éste, y observe como sube y baja.

  3. Anímale a ser curioso, y fijarse en la frecuencia en que el pato va hacia arriba y hacia abajo. Puede relacionarse con el movimiento del mar, cuando el mar está mas calmado o agitado, las olas son diferentes.

    ¿Puede hacerlo subir y bajar un poco más despacio? ¿Cómo le hace sentir?

Molino de viento de papel

Este juego es otra forma de llevar la atención del niño a su respiración. La señal visual de un molino de viento de papel con colores es mucho más interesante, que centrarse sólo en su respiración.

  1. Dele  un molino de viento de papel de colores.

    Déjalo jugar con él por un tiempo, y luego dile que vais a practicar la curiosidad juntos.

  2. Invítalo a soplar tan suavemente como le sea posible, y observar lo que sucede.

    Puede ver cómo poco a poco se puede hacer que el molino de una vuelta. ¿Cómo te hace sentir?

  3. Luego pídele que sople tan fuerte como sea posible, y vea qué rápido gira el molinillo.

    ¿Qué ocurre con todos los colores? ¿Cómo te hace sentir?

  4. Ahora vamos a experimentar con una respiración larga o corta, y observar el tiempo que el molinillo de viento vuelve al punto de partida.

  5. También probar a respirar normalmente, y ver lo que ocurre con el molinillo.

    Una vez más, preguntarle cómo se siente.

  6. Por último, se quita el molinillo, y se pide que sienta su respiración sin él.

    Podemos preguntarle si puede sentirse tranquilo y relajado, incluso sin el molinillo, con sólo sentir su propia respiración. Recordarle que el molinillo está en su imaginación siempre que quiera utilizarlo.

Mente curiosa

Es muy interesante aplicar este juego en grupo, formando un círculo con los niños. Consiste en jugar a ‘pasar el paquete’, algo parecido a un juego de mesa popular. Los niños son curiosos por naturaleza, pero este ejercicio les ayuda a tomar conciencia del sentido de la curiosidad en sí.

  1. Encuentra un objeto bonito, brillante, y envolverlo en hojas de papel periódico y colocarlo en una caja.

  2. Pide a los niños que traten de adivinar lo que puede haber en el interior.

    Ellos sólo pueden sacudir la caja.

  3. Ahora pregunta lo que se siente al ‘no saber’ o al ser curioso.

    Pídeles que miren las caras de los otros niños – sus ojos estarán más abiertos, y puede haber varias sonrisas alrededor. ¡Fomenta la curiosidad de la curiosidad!

  4. Comienza a desenvolver lentamente el objeto.

    Explícales cómo “Mindfulness” consiste en ser curioso en la experiencia cotidiana y de esta forma, revelar lo desconocido. Que con el tiempo descubrirán una joya u otro bonito objeto dentro de sí mismos, y van a disfrutar mirando hacia dentro cada día.