La somatización del sufrimiento (Chuck McGill)

Cada uno de nosotros tenemos, en base a nuestra identidad y experiencias, una manera específica de disfrutar y otra de expresar el sufrimiento, que se deriva de la incapacidad de aprender del dolor. Por eso, cada cual se deprime como puede, pero siempre desde lo más alto de nuestras expectativas.

Las expectativas son la parte más alta de una torre que vamos construyendo con los años, y que según en que la basemos, será más estable o no. Es muy importante tener alas, pero conviene tener unas buenas raices. Es importante soñar, pero sin olvidar cuidar aquello que nos da estabilidad.
Chuck McGill tiene, lo que algunos psicólogos llaman, una personalidad burocrática. Es un hombre hecho a sí mismo. El hermano mayor de dos hermanos que, basándose en su inteligencia y su excelente memoria, consiguió superar todas las circunstancias hasta llegar al éxito profesional en aquello que le más le gusta: las leyes. Acabó siendo el orgullo de sus padres y la admiración pasiva de su hermano pequeño.

Él creyó que todo lo bueno de su vida basculaba sobre el éxito profesional. Ahí es es que más sabe. Las leyes, las normas, los códigos, los protocolos, le dan seguridad. Sabe cómo entenderlo y sabe cómo utilizarlos. Y no duda en castigar a quien no los respete. Siempre según su opinión.

Cuando conocemos a Chuck nos lo encontramos en una situación de crisis personal. Tiene "Sensibilidad electromagnética", o algo así. No puede estar cerca de corriente eléctrica ni ondas producidas por móviles. Vive recluido en su casa. A oscuras. Sólo viene a verle su hermano, para traerle comida y productos básicos. Sólo después de haber seguido un protocolo estricto que Chuck le ha marcado.

¿Su pareja? Parece haberle dejado. ¿Cómo puede ser que alguien se divorcie de una persona tan éxitosa? No nos lo explican pero, da la sensación que la crisis de pareja es anterior a la enfermedad. Pero no me hagáis caso, seguramente no existe relación alguna entre ambos acontecimientos... Ya sabéis, deformación profesional... Porque, ¿y si su pareja era la base sobre la que ha sustentado su éxito profesional? ¿Y si no se dio cuenta hasta que la perdió? 
Pensemos por un momento que esto sea así, por favor... ¿Qué opciones tendría alguien tan narciso como Chuck? O mejor dicho, ¿cuál es la opción más probable, aunque sea por más habitual? Obviamente la más habitual es la huida hacia adelante, que te permite no pensar en las consecuencias de lo que hiciste marcándote nuevos retos, pero te impide aprender de los errores y te devuelve a ellos una vez se acaba la huida, cuando no te obliga a cometerlos de nuevo.
Hasta que eso pase transcurren tres fascinantes temporadas. Chuck repetirá el error. Y cuando se vea enfrentado a él no reaccionará como quien desea aprender. Tal vez caer dos veces desde lo más alto de tu imaginación sea demasiado. O tal vez perder dos bases distintas sin darse cuenta.
No puedo dejar de preguntarme cómo se sentiría Chuck si, con el ego que tiene, supiese que sólo es conocidos por todos por ser hermano de Saul Goodman. Ese a quien él tanto repudia...
Autor: 
Miguel Ángel Raya Saavedra