Lo que esperamos de nuestra pareja en redes sociales (o cómo no ligar en FB)

Me resulta complicado adivinar los motivos de otra de las investigaciones recientes sobre internet y redes sociales que descubría recientemente. Parece que nuestro comportamiento online puede tener consecuencias mucho más sutiles que las que tememos cuando pensamos en futuros empleadores espiando nuestros perfiles en Facebook.

Y es que un nuevo estudio de la Universidad de Kansas afirma que compartir demasiada información personal en redes sociales podría disminuir la  intimidad y satisfacción entre parejas. No, no se trata de que la pareja en cuestión se enfade porque se cuenten detalles sobre la intimidad de la relación, lo cual tendría cierto sentido, sino que el tema ocurre aunque se trate de autorevelaciones exclusivamente personales del/la partenaire.

Resulta curioso comprobar cómo, además, aparece aquí una cuestión específica, 9e2173f6217111e287a122000a9f13ec_7diferencial de la comunicación online. La investigación existente sobre exposición, revelaciones sobre la propia intimidad, si se centra en el entorno offline apunta hacia todo lo contrario: a mayor grado de autorevelación fuera de internet y las redes sociales, más intimidad y relaciones satisfactorias entre parejas o amigos/as.

Dando vueltas al tema, creo que estamos ante una característica distinta entre la comunicación en red y la comunicación en publico, tema que sabéis que me preocupa últimamente:

El ser humano adora controlar lo que le sucede; y hablar en público, ante una audiencia que aparenta ser mucho más limitada que la que pueda escucharnos en redes sociales, nos parece algo más seguro. Si os fijáis puede que se trate de una sensación ficticia (cualquier persona en un auditorio puede enviar a la red lo que decimos) pero lo percibimos de este modo y nuestros miedos actúan en consecuencia.

Es posible que el miedo al descontrol del mensaje que lanzamos a la red cuando hablamos nosotros mismos se traslade a lo que nos gusta o disgusta en nuestro partenaire y que alguien que habla mucho de sí mismo en Facebook nos parezca un compañero/a poco controlable y por lo tanto poco deseable…

El fenómeno podría estar ligado, por último, a la intimidad. Parece que revelar mucho acerca de uno mismo online afecta negativamente a las relaciones de pareja que podamos establecer pero no lo hace en absoluto en el caso de las de amistad. No nos mostramos insatisfechos con los amigos que hablan de sí mismos en Facebook porque quizás no compartimos con ellos secretos inconfesables, pero sí nos disgusta que sea nuestra pareja la que podría, en algún momento, hablar más de la cuenta y desnudarnos “en red”, en el sentido más amplio de la palabra Sonrisa.

En fin… que lo que queremos de nuestra pareja en redes sociales es que en cuanto a cuestiones personales, se calle.

Autor: 
Dolors Reig