TENGO UN DESEO, SER FELIZ

          Una de las preguntas que nos solemos hacer es qué es lo que deseo en mi vida, y una de las respuestas que más se repite es: “SER FELIZ”. Suelo preguntar a mis pacientes que me definan qué es ser feliz para ellos, y os puedo asegurar que me he encontrado respuestas muy diferentes. A partir de todas ellas, se me ocurrió que podía escribir este post acerca de la felicidad.

          Mi objetivo no es realizar un recetario de las cosas que uno tiene que hacer para ser feliz, porque creo que conseguir la felicidad es algo mucho más complejo que simplemente basarse en unas acciones, ya que implica una reflexión más profunda acerca de uno mismo. Lo que sí voy a hablar es de cuáles son los elementos comunes en las personas que se sienten felices.

  • DESCUBRIR CUÁLES SON MIS MOTIVACIONES INTERNAS

          Una motivación es aquello que me anima a realizar algo. Existen las motivaciones internas (relacionadas con las necesidades y lo que me satisface que depende de mí) y las que son externas que provienen del exterior (status, dinero, éxito, imagen…).

          Ser feliz está vinculado a lograr conocer cuáles son las motivaciones internas y poder llevarlas a cabo. Las personas que se sienten más felices, son las que pueden hacer algo, sentir que lo hacen bien y no les importa nada más.

          ¿Esto quiere decir que las motivaciones externas no favorecen la felicidad? No, claro que pueden favorecerla, pero las internas fomentan un sentimiento de felicidad más estable y mantenido en el tiempo.

  • SOÑAR

          Soñar implica imaginar, desear, plantearse metas, tener un objetivo al que uno puede llegar que provoca bienestar… Mantener la ilusión por algo real que puedo hacer y que me satisface, favorece que me sienta feliz.

          Esto es algo muy personal, hay quien le satisface un simple paseo, hacer manualidades, ayudar a los demás, estar con amigos… Cada uno tendrá que encontrar sus propios caminos hacia la felicidad.

  • ACTIVIDAD FÍSICA

          Hacer ejercicio tiene una conexión directa con aspectos psicobiológicos, ya que el ejercicio tiene un efecto positivo en varios neurotransmisores de nuestro cerebro (dopamina, adrenalina, serotonina) que regulan nuestro estado de ánimo y aumentan la sensación de placer y bienestar.

  • ELEGIR

          Elegir es sinónimo de libertad, y también de responsabilidad. Ser feliz es una elección, somos responsables de conseguirlo y podemos sentirnos libres al lograrlo.

  • ACEPTAR EL DOLOR JUNTO A LA IDEA DE FELICIDAD

          Este punto me parece muy importante, siguiendo la idea de que la felicidad no tiene por qué convertirse en una idealización, donde existe un mundo maravilloso donde sólo se disfruta, se ríe, y nos encontramos bien. Ser feliz implica que uno puede entender que el placer sin dolor no existe, y que es posible atravesarlo. Las personas que se sienten felices suelen recuperarse con más rapidez de las adversidades.

  • TENER CUBIERTAS LAS NECESIDADES BÁSICAS

          Puede parecer muy obvio, pero para poder ser feliz, las necesidades básicas (alimentación, sueño, lugar donde vivir…) tienen que estar cubiertas.

  • RELACIONES CERCANAS, DE AMOR Y CUIDADO CON LOS QUE ME RODEAN

          Dinamarca es el país más feliz del mundo. ¿Por qué? Una de las claves de las que ellos hablan es la de vivir en COMUNIDAD. La idea de poder ayudar y compartir con la gente de alrededor, nos hace orientarnos a los otros, y cambiar la preguntar de “¿qué me falta?”, por “¿qué puedo compartir con el otro?”.

          Allí es muy común que existan cooperativas de viviendas, donde varias familias conviven juntas, y las ideas de apoyo, cercanía, respeto, amor y comprensión están presentes.

          Por ejemplo, paraos a pensar cuánta relación existe entre vosotros y vuestros vecinos, y qué tipo de relación existe en vuestra comunidad.

  •  SER AGRADECIDO

          Ser agradecido significa que puedo focalizarme en lo que tengo en mi vida y lo que soy que me gusta. Es decir, centrarme en valorar lo que hay, frente a aquello que me falta y que no tengo o no soy. Si valorásemos más lo que somos y tenemos, seríamos más felices.

 ¿Y tú, cómo de feliz te sientes?

Autor: 
Maria Gutierrez