Whiplash & el trastorno narcicista

 

“La verdad es que no creo que la gente haya entendido lo que yo estaba haciendo en Shaffer. No estaba ahí para dirigir. Cualquier idiota puede mover los brazos y mantener un tempo. Estaba ahí para empujar a la gente más allá de lo esperado. Pienso que es una necesidad absoluta. Si no, le estamos negando al mundo el siguiente Louis Armstrong, el siguiente Charlie Parker.” Prof Fletcher (Whiplash)

El desorden de personalidad narcisista se caracteriza por un patrón permanente de grandiosidad (ya sea como una fantasía o en la conducta habitual), una necesidad exagerada de admiración y una absoluta falta de empatía por los demás.

Las personas con este trastorno suelen creer que son de importancia central en la vida de todas las personas con las que se encuentran. Son pedantes, despectivos o paternalistas. Por ejemplo, alguien con este desorden puede quejarse acerca de la estupidez del camarero que le trajo el café frío o discutir con su médico los resultados de unos análisis.

Con estos datos podemos asomarnos a Whiplash, el film de Damien Chazelle, candidata al Oscar 2015 en la que Miles Teller se pone en la piel de Andrew Neiman, un aspirante a baterista de jazz que estudia en una excelente escuela bajo la exigente dirección de un genial J.K.Simmons en el rol de Prof. Fletcher.-

Se trata de la puesta en escena de un duelo entre narcisistas. Fletcher humilla a sus discipulos, hace del abuso de poder un juego casi sexual plagado de gestos palabras y relaciones de sumisión. Pero necesita un partenaire a su altura y ese no es otro que Andrew -el perfecto retrato del narcisista-.

Si Fletcher además de narcisista es un perverso que disfruta de su postura sádica, Andrew es el clásico narcisista que no registra nada que esté fuera de sí mismo y su fantasía de superioridad, que ofende a su novia, se aprovecha de su propio error para ocupar el lugar de su compañero y al final no duda en traicionar a Fletcher en un absoluto ejercicio de despecho más que de justicia. Hasta ese final en el que Andrew expone su megalomanía y su absoluta indiferencia de lo que una banda, un equipo,  significa y de lo imprescindible que es la cooperación para lograr resultados.

Es el modelo Steve Jobs, alguien a quien su sentido de sentirse especial y único termino costándole la vida. Podemos valorar si ese estilo de liderazgo centrado en el abuso de poder conduce a éxitos…..y la respuesta pueda que sea SI, si tomamos en cuenta el ejemplo de Apple o la performance final de Andrew en el film

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Pero desde luego, la respuesta es NO si analizamos la dinámica de personalidad que supone el trastorno narcisista y los resultados a los que conduce. El narcisista:

  • Tiene un sentido exagerado de su importancia (amplia sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin someter a debate sus resultados)
  • Vive preocupado con fantasías de éxito ilimitado, poder, brillo, belleza o amor ideal
  • Cree que es “especial” y único y solo puede ser entendido por o debiera ser asociado con otras personas especiales o de mayor status
  • Requiere admiración perpetua
  • Se siente sobrecualificado y espera siempre un trato especial
  • Es abusivo con otros y se aprovecha de los demás para sus fines
  • Carece de empatía : es incapaz de reconocer los sentimientos y las necesidades de otros
  • A menudo envidia a otros o cree que los demás lo envidian
  • Suele ser arrogante

El trastorno narcisista de la personalidad tiene más prevalencia en hombres  aunque no es extraño encontrarlo en mujeres dedicadas a la política o que ocupan altos cargos empresariales.

Como la mayoría de los trastornos de la personalidad, el trastorno narcisista  tiende a decrecer con la edad; luego de un auge entre los 40 y 50, se desliza hacia una actitud menos dada a los excesos.

Es raro que un narcisista pida ayuda terapéutica, y menos en esta sociedad orientada al logro y a la individualidad, solo acude al profesional cuando su repertorio de conductas comienza a ser insuficiente para enfrentar el estrés.

¿Como se crea un narcisista? Freud en Introducción al Narcicismo plantea que  la libido se centra al comienzo de la vida psíquica hacia uno mismo; el niño superará esta etapa cuando logre dirigir su amor primero hacia sus padres y después hacia los demás. En un primer momento, la función de este estadío narcisista es alimentar las pulsiones de autoconservación, ayudar a la supervivencia, pero luego, si en la evolución pulsional no es posible instaurar un Ideal del Yo que permita investir objetos de deseo, figuras a las que amar, espacios que ayuden a crecer; se dará un repliegue sobre el Yo de esas pulsiones y entonces el narcisista “amará el hecho de ser amado”.

En todo caso, y como en el épico final de Whiplash, en las relaciones abusivas de tinte narcisista nunca hay vencedores o vencidos, sino solo vencidos,  porque la pulsión de muerte impide que esta “estrategia de la excelencia” prospere.

No es cierto que este estilo va a permitir que lleguemos a “resultados extraordinarios”, confundir perfeccionismo con megalomanía no es una buena idea. No lo es si somos líderes o padres o maestros y desde luego no lo es si somos personas persiguiendo un proyecto personal que incluya el registro del placer que brinda la belleza oculta detrás del trabajo hecho desde el amor (a uno mismo, a nuestra obra y al otro que nos observa).-

Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa… Ir a la cama a la noche diciendo “hemos hecho algo maravilloso” es lo que realmente me preocupa.” Steve Jobs

 

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Autor: 
Raquel Ferrari